Faltan traductores en los juzgados del Istmo de Oaxaca
JUCHITÁN, Oaxaca.- Fue sacado de su rancho en la Agencia Álvaro Obregón por dos policías, sin entender nada; luego lo trasladaron a una celda en Salina Cruz, le brillaron los ojos y su corazón sintió calor luego de cuatro días gélidos en la celda cuando escuchó las primeras palabras en su lengua materna: el zapoteco, así lo relata Germán Ramírez Martínez, perteneciente al Padrón Nacional de Intérpretes y Traductores en Lenguas Indígenas.