Llueve y florecen los cadáveres en el Istmo, Oaxaca
JUCHITÁN, Oaxaca.- El suelo todavía se sacude, tal vez trata de librarse de algo o como un grito por la sangre que se derrama en ella. Las lluvias no hacen más tenue la situación, no hay un arcoíris al final del camino; y la melancolía, esa sensación de una tristeza infinita, se reparte en cada persona que ha sobrevivido al terremoto.
Ahora se suma el dolor que causa la mano del hombre, el luto humano se hizo presente ya que tres personas perdieron la vida, uno es reportado como desconocido.