JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca. –Dos zonas de baja presión con potencial de desarrollo ciclónico en el océano Pacífico amenazan con poner fin a la intensa ola de calor que azota a Oaxaca, según los reportes más recientes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Aunque los fenómenos meteorológicos se encuentran bajo estricta vigilancia y prometen lluvias torrenciales para los próximos días, la región del Istmo de Tehuantepec continúa bajo un calor sofocante, registrando temperaturas máximas que alcanzan los 40 grados Celsius.
La interacción de estas zonas de inestabilidad climática, inmersas dentro de la vaguada monzónica, está provocando un ingreso masivo de humedad hacia el interior del territorio oaxaqueño.
El pronóstico emitido por las autoridades indica que este temporal de lluvias se generalizará de manera gradual en la entidad. Se prevén acumulados de agua significativos principalmente en las zonas de la Sierra Sur, la Costa, la Mixteca y los Valles Centrales.
En estos puntos, las precipitaciones vendrán acompañadas de descargas eléctricas, rachas fuertes de viento y posible caída de granizo. No obstante, la transición hacia el temporal de lluvias se vive de forma distinta en el Istmo de Tehuantepec.
Municipios de la zona como Juchitán de Zaragoza y Salina Cruz experimentan un ambiente extremadamente bochornoso debido a la combinación de las altas temperaturas y la humedad ambiental creciente.
Además del calor, las autoridades marítimas vigilan el litoral del Golfo de Tehuantepec por un evento de mar de fondo que genera oleaje elevado y corrientes de resaca peligrosas en la línea costera.
Ante este escenario de contrastes meteorológicos, la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) exhortó a los habitantes a mantenerse alertas.
Recomiendan extremar precauciones ante el riesgo inminente de inundaciones repentinas, deslaves en zonas montañosas y el rápido aumento en los niveles de ríos y arroyos de respuesta rápida.