TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Florentino Bohórquez Jarquín, periodista de antaño, perdió la vida la noche del pasado martes a los 53 años de edad; familiares y amigos lamentan su deceso.
Conocido por algunos como “Tino” y por otros por “Flobo” fue uno de los pioneros de la prensa escrita en Tehuantepec y de la radio en toda la región del Istmo de Tehuantepec. Su estado de salud no era favorable los últimos días, pero su valentía por mantenerse en el ámbito periodístico siguió a flote.
Compañeros y amigos lamentan el sensible fallecimiento del comunicador, a quien recuerdan con mucho cariño por su incansable labor.
"Fueron muchos años de conocernos, pues usted llevaba los periódicos a mi abuelito, eran buenos amigos, hoy estoy segura que ya te reuniste con él, y desde donde estás seguirás informado", escribió una de sus amistades en la red social.
Sus consejos quedarán presentes en la memoria de quienes lo conocieron y convivieron con él. El cuerpo del periodista fue entregado a sus familiares cerca de las 14:00 horas de este miércoles para ser velado en su domicilio.
Este jueves a las 10:00 de la mañana se oficiará una misa en su honor en la catedral de Santo Domingo de Guzmán, y al terminar la celebración religiosa sus restos serán trasladados a la funeraria para su cremación, según la voluntad de su esposa María Flora Cora.
Florentino Bohórquez Jarquín, periodista de Santo Domingo Tehuantepec, nació el 18 de octubre de 1950 en Ciudad Ixtepec, Oaxaca.
Durante muchos años vivó en la Ciudad de México, donde trabajó en la tienda Gigante, actualmente Soriana. Después estuvo como gerente de una zapatería.
En 1988 llegó al Istmo y consiguió empleo en la refinería de Salina Cruz, pero no conforme con logrado hasta ese momento, decidió incursionar en el periodismo, primero como publicista y luego como reportero para el diario El Sol del Istmo.
A la par de la prensa escrita, se integró a Radio “Tehuanita” 105.7 FM y en junio de 2012 inició el noticiero radiofónico “Informativo al día”, pero a raíz de la pandemia interrumpió su programa.
Dejó una trayectoria de más de 30 años como periodista en la región del Istmo. Le sobreviven sus cuatro hijos: Judith, Jaqueline, Jorge y Janet.