Los hechos, que conmocionaron a la sociedad neoleonesa, no quedaron allí, pues la muerte de los dos adultos dejó en la orfandad a una pequeña niña de solo 7 años de edad, hija de la pareja.
De acuerdo con los primeros informes, Nelson J. G., de 36 años, perdió la vida tras recibir un disparo, presuntamente efectuado por su tío, Edmundo L. H., de 60 años