Cada 29 de junio, la Iglesia Católica celebra a San Pedro y San Pablo, apóstoles. Dicha fiesta patronal empieza días antes con calendas, procesiones, misas y baile popular.
La traída de la flor es una costumbre muy arraigada en los barrios de Tehuantepec, marca la víspera de las festividades patronales y es un recorrido de música y alegría.
Como parte de la tradición, autoridades morales de la iglesia del barrio Portillo San Antonio celebrarán el Día del Principal, lo anterior dentro del marco de la fiesta patronal.
Con la llegada del mes de mayo comenzó el festejo a Santa Elena de la Cruz. Esta celebración, según la tradición, se remonta a tiempos antiguos entre los zapotecas del Istmo.
Las calendas son parte importante de las festividades, marcan el inicio de las fiestas patronales de cada pueblo, es un anuncio e invitación de lo que será la fiesta.
Este acto marcó el arranque oficial de los preparativos para la emblemática Labrada de Cera en honor a San Pedro Mártir, que se llevará a cabo este 2026 en esta comunidad zapoteca de la región del Istmo de Tehuantepec.
La gastronomía está ligada a la historia y la diversidad cultural de los pueblos del Istmo. Resulta imposible hablar de alimentos sin pensar en el Mercadito 40 de San Blas Atempa.
El pasado lunes la comunidad ixhuateca dio inicio a su fiesta patronal con una emotiva ceremonia, donde se reunieron habitantes y visitantes para celebrar la rica cultura y tradición del pueblo.
Este 20 de enero, la comunidad panadera celebra a San Sebastián, su santo patrón. Según la tradición, el mártir fue ocultado y curado en una panadería, vínculo que refuerza la identidad de estos artesanos.