JUCHITÁN, Oaxaca.– “Divertiquímica”, un juego que Marciano Augusto Santiago Zúñiga, un profesor de Química que tardó cuatro años para crearlo, está convertido en la mejor herramienta para que los jóvenes de preparatoria se acerquen más a la ciencia.
Se trata de un juego con estrategias didácticas que le permiten al alumno entender y aprender mejor las ciencias, al estar en contacto con su contexto y su naturaleza, revirtiendo el desinterés natural de los jóvenes estudiantes.
El profesor dijo que esto nació después de tener muchos problemas para que sus alumnos de química inorgánica, lo que lo llevó a realizar su propia investigación durante varios años, hasta lograr este juego.
“Estamos acostumbrado de que los alumnos se aburran en el salón, desprecian y dicen que no les gustan las ciencias naturales, la física, la química, las matemáticas”.
Con este esquema de estudios, que se trasmite a través del Espacio de Divulgación Científica que recorre la región, los alumnos sienten mayor interés y ponen atención al cien por ciento por la materia, lo que les permite que aprendan ciencias y sobre todo que le entiendan.
Gracias a los talleres que comenzó a impartir desde el 2004, cuando por fin logró contar con todo el equipo didáctico, los niños que han tenido acercamiento con “Divertiquímica”, han seguido con sus estudios en la rama de las ciencias.
“Tenemos varios ejemplos y eso nos llena de satisfacción”.
Hoy, a varios años de distancia dijo sentirse sumamente orgulloso de su trabajo, pues ha encontrado a ex alumnos que ahora se dedican a la ciencia, gracias al acercamiento que tuvieron a través de este entretenido programa.
“Es muy interesante aprender de esta forma porque no nos lo habían explicado así. Nos da curiosidad y ganas de aprender”, señaló Marina Velázquez Ramos, alumna del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 203 de Santo Domingo Ingenio.