Día de los Fieles Difuntos, también conocido como la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos es un día festivo religioso católico que se celebra en memoria de los fallecidos y las almas que se encuentran en estado de purificación en el Purgatorio. Se realiza el 2 de noviembre.
Se recuerda a los difuntos realizando misas en las iglesias para rezar por el alma de los difuntos, así como visitas a los sepulcros para rendirles homenaje.
El 7 de noviembre de 2003, la UNESCO proclamó el Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.