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'Invasión' de basura en Oaxaca podría durar hasta cuatro meses

Foto(s): Cortesía
Itzel Guizar

Agencia Reforma

El cierre el pasado 8 de octubre del basurero de Zaachila, que recibía hasta 800 toneladas diarias de residuos de Oaxaca capital y 25 otros municipios, provocó una acumulación de desechos sólidos en las calles de la ciudad considerada como patrimonio de la humanidad y uno de los principales centros turísticos de la entidad.

La desesperación de los habitantes de la capital por las montañas de residuos, que alcanzan más de un metro de altura, los ha llevado a manifestarse para exigir que las autoridades resuelvan la problemática ante el riesgo sanitario de enfermedades.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Oaxaca prevé resolver la crisis sanitaria en un plazo de hasta cuatro meses, para lo cual contempla la posibilidad de rentar un terreno que sirva como relleno provisional.

Los problemas sanitarios se reflejaron en la escuela Vicente González Díaz, ubicada cerca de una central de abasto, donde se reportó que 15 alumnos y una maestra presentaron infecciones estomacales.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró el relleno de Zaachila a finales de agosto, aunque el punto de recepción de residuos sólidos de 26 municipios continuó sus operaciones hasta el pasado 8 de octubre para captar 800 toneladas de basura al día.
Camiones recolectores pasan de forma frecuente, aunque vecinos advirtieron que los recolectores no suelen levantar los desechos no reciclables o demoran en llevárselos. 

El Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez gestiona con el estado un aporte de 120 millones de pesos para el Programa para el Manejo de los Residuos Sólidos Urbanos a fin de adquirir un predio que solucione esta crisis sanitaria.

Pavel Renato López Gómez, Regidor de Obras Públicas y Desarrollo Urbano y de Centro Histórico del Ayuntamiento de Oaxaca, indicó que en la zona existe poca propiedad privada, por lo que es difícil encontrar un predio disponible, lo que además eleva los costos del metro cuadrado. 

Aunado a ello, comentó que faltan recursos para la instalación de un nuevo relleno sanitario y para la inversión en tecnología dedicada a la separación de basura, y así evitar que no sea nuevamente un tiradero. 

En entrevista con Reforma, mencionó que otro obstáculo es que los municipios han buscado evitar que el relleno esté en su demarcación. 

"Nadie quiere que le tiren la basura en su municipio. Ninguno de los municipios que se tiene o que tenemos alrededor asume la responsabilidad de buscar un tiradero para todos, más de 20 municipios tiraban basura aquí", aseveró.

"Siempre se ha estado en el punto de buscar un terreno adecuado para poder tirar la basura, pero también no nada más es tirarla, sino tener un centro de recolección y de transferencia". 

 

 

López Gómez informó que, tras negociaciones con el Gobierno del estado, se consiguieron 5 millones de pesos de los al menos 150 millones de pesos que se necesitarían para atender de manera integral y de fondo la problemática con la compra de un terreno, maquinaria, labor de separación y compactación, entre otros aspectos. 

Ante este panorama, solicitó a la sociedad oaxaqueña paciencia y comprensión para poder resolver el problema de la basura, que previó podría durar hasta cuatro meses. 

"Estamos calculando a mediano plazo por lo menos unos tres, cuatro meses, pero tenemos un plan B que es rentar un terreno para poder, de manera provisional, tener resuelto el problema de la basura en lo que se consiguen los recursos, las donaciones, lo que tengamos que hacer para ir consiguiendo nuestro centro de transferencia", externó.