TEHUANTEPEC, Oaxaca.- En los últimos días se han estado registrando algunos intentos de extorsiones en el municipio de Santo Domingo Tehuantepec. Las personas son contactadas mediante llamadas telefónicas, con engaños piden depositar el dinero que exigen.
Las personas que han pretendido ser extorsionadas afirman que son contactadas vía telefónica, con el cual, los extorsionadores realizan sus atracos.
Una denuncia anónima asegura que recibió una llamada telefónica al número 951 407 2249 con lada de la ciudad de Oaxaca. Como pensó que podría tratarse de un familiar o que llamaron de la empresa telefónica donde contrató el servicio, para hacerle un recordatorio sobre sus pagos, contestó. “Me dijo que se llama Fernando Salazar, y presté atención lo que decía”.
Una vez en línea, empezaron con las amenazas, diciendo que pertenecen a una banda criminal, queriéndole provocar miedo. Avanzada en la conversación decía la voz que pusiera mucha atención lo que iba a hacer, puesto que los tenían bien ubicados, pedían que depositara 7 mil pesos a un número de cuenta que ellos darían de la empresa Oxxo o Coppel.
Agregó el denunciante que como no accedió y colgó, se molestaron, sin embargo, más tarde volvieron a marcar, pero con un número diferente, empezaba con el 22, era la misma persona, se escuchaba claramente la voz.
Me pedía hacer lo que el extorsionador decía, fue entonces que le colgué, y la conversación se termina. “Después me marcan otra vez, ya no volví a responderle la llamada. Esta no es la primera vez que sucede, hace tiempo intentaron hacer lo mismo, expresó el afectado.
El denunciante da a conocer a la ciudadanía en general a que tomes sus precauciones, si le llaman del número de celular que les dio, para meterles miedo con secuestra a un familiar, o quieren sorprender con otros argumentos, denuncien.
En las extorsiones nadie se escapa, la iglesia también está en la lista de los extorsionadores. El sacerdote católico Jesús Gutiérrez denunció en una ocasión el incremento de las llamadas telefónicas para extorsionar.
El sacerdote invitó en ese entonces a los feligreses a no caer en las llamadas de extorsión que se haga de alguna diócesis, sobre todo de Culiacán, Sinaloa, de donde empezaron las llamadas para alertar a la comunidad.