EL ESPINAL, Oaxaca.- La tranquilidad de la mañana fue abruptamente interrumpida en esta comunidad istmeña, cuando un hombre fue ejecutado a balazos frente a su domicilio particular.
El ataque, directo y sin piedad, dejó además un narcomensaje que apunta a una posible conexión con recientes hechos delictivos en la zona.
De acuerdo con los primeros reportes, alrededor de las 07:30 horas, sujetos armados arribaron a bordo de un vehículo -del cual no se conocen mayores características- hasta el domicilio de Geovanni B., de aproximadamente 43 años de edad.
Lo llamaron por su nombre y, al salir, fue atacado a quemarropa. Los agresores le dispararon en múltiples ocasiones, provocando que cayera herido de muerte a pocos metros de la entrada de su hogar. Tras la ejecución, los atacantes dejaron un mensaje escrito en un pedazo de cartón que decía: “Esto le va a pasar a todo aquel que ande robando.”
El mensaje fue colocado junto al cuerpo sin vida, en lo que se presume como una advertencia directa ligada al crimen organizado. Minutos después, familiares del occiso retiraron el cadáver e ingresaron el cuerpo al interior de la vivienda, antes de la llegada de las autoridades.
Alertados por los disparos, vecinos dieron aviso a las corporaciones policiacas, por lo que elementos municipales y estatales se presentaron en el lugar para recabar datos, pero al llegar, el cuerpo ya no se encontraba en la vía pública, lo que dificultó las primeras diligencias.
Posteriormente, agentes de la Fiscalía General del Estado se apersonaron para iniciar las investigaciones; sin embargo, los familiares del fallecido impidieron el acceso al domicilio, negando que se practicaran las actuaciones correspondientes.
En las últimas semanas, habitantes de El Espinal han denunciado un aumento en robos a casa habitación, algunos de ellos con violencia.
Versiones no oficiales señalan que Geovanni B., podría estar relacionado con estos hechos, lo que habría motivado el ataque en su contra.
No obstante, esta línea aún no ha sido confirmada por la autoridad. La Fiscalía ya tiene conocimiento del caso, aunque la falta de cooperación de los familiares representa un obstáculo inicial. El homicidio se suma a una creciente ola de violencia que mantiene en alerta a la región del Istmo.