Álamo Temapache, Ver. - El cuerpo sin vida de la maestra jubilada Irma Hernández Cruz, de 62 años, fue localizado la noche del miércoles 23 de julio en un rancho de la comunidad Buenos Aires, en la zona limítrofe entre Álamo Temapache y Cerro Azul. La mentora, quien también se desempeñaba como trabajadora del volante, había sido reportada como desaparecida desde el pasado viernes 18 de julio tras ser secuestrada en pleno centro de Álamo, frente al mercado municipal y el sitio de taxis donde laboraba.
La tragedia sacudió a la comunidad luego de que, durante el fin de semana, se difundiera en redes sociales un video perturbador donde Irma aparece arrodillada, esposada y rodeada por hombres encapuchados y armados. En la grabación —visiblemente forzada— la mujer lanza un mensaje a otros taxistas:
“Compañeros taxistas, con la mafia veracruzana no se juega. Paguen su cuota como debe de ser, o van a terminar como yo”.
Irma no solo fue una docente comprometida de la zona escolar 041; también era dueña de al menos dos unidades de taxi que operaban en la región. Según fuentes cercanas, su negativa a pagar el llamado “derecho de piso” a un grupo criminal habría motivado su secuestro y posterior ejecución.
El hallazgo de su cuerpo fue posible gracias al reporte ciudadano de una persona que alertó sobre un cadáver en un rancho cercano. El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) en Tuxpan, donde las autoridades confirmaron su identidad durante la madrugada del 24 de julio.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que el hallazgo fue resultado de labores de investigación de campo y gabinete. Se abrió una carpeta de investigación y se realizaron los peritajes forenses correspondientes. La fiscal general aseguró que “no habrá impunidad” en este caso y que se actuará con todo el peso de la ley, aunque hasta el momento no hay reportes oficiales de personas detenidas.
Consultada sobre los hechos, la gobernadora Rocío Nahle prefirió no dar declaraciones a fondo “por razones de seguridad”, pero no descartó que el crimen esté relacionado con esquemas de extorsión como el cobro de piso, una práctica que se ha vuelto común en diversas regiones del estado.
Este crimen ocurre en un contexto alarmante: tan solo entre enero y junio de este año, Veracruz ha registrado al menos 382 homicidios dolosos, 14 feminicidios y casi 7,000 personas desaparecidas, según cifras oficiales. La muerte de Irma Hernández se suma así a la larga lista de víctimas de un fenómeno de violencia que parece estar fuera de control.
Mientras tanto, en Álamo Temapache y en todo el gremio de taxistas del norte del estado, reina el miedo, la impotencia y la indignación. Colectivos ciudadanos y familiares de la víctima exigen justicia y garantías reales de seguridad para quienes, como Irma, solo buscaban trabajar dignamente tras años de servicio a la educación.