Santa María Petapa, Oaxaca. - La noche del pasado jueves fue testigo de una nueva tragedia en la comunidad de El Paraíso, donde el eco de los disparos rompió la calma y dejó tras de sí el cuerpo sin vida de un joven de apenas 22 años.
Kevin Yair M. fue encontrado tirado sobre la carretera que enlaza a Llano Suchiapa con Santa María Petapa. Su cuerpo, atravesado por múltiples balas, quedó en medio del asfalto, bajo la mirada de quienes se acercaron sin poder hacer nada.
Vecinos, alertados por las detonaciones, fueron los primeros en llegar. Minutos después, policías estatales y municipales arribaron al lugar, estableciendo un cerco para preservar la escena del crimen. Peritos forenses levantaron evidencias y procedieron al traslado del cuerpo, mientras agentes ministeriales comenzaron las indagatorias.
El ataque, perpetrado con violencia extrema, se suma a una preocupante escalada de homicidios en la región del Istmo, donde comunidades rurales se ven cada vez más afectadas por el avance de grupos criminales y la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades.
El miedo vuelve a instalarse entre los habitantes. “Aquí ya no se vive tranquilo. Cada semana escuchamos de alguien que fue asesinado”, comentó un poblador, con voz entrecortada.
Mientras la carpeta de investigación sigue abierta, el silencio vuelve a caer sobre la carretera. Pero es un silencio denso, lleno de incertidumbre.