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Entre lágrimas y aplausos despiden a motociclista fallecido

Foto(s): Fernando Santiago
Fernando Santiago

JUCHITÁN, Oaxaca.- Entre lágrimas y aplausos fue despedido el infortunado trabajador del sector salud del área de vectores que perdiera la vida el pasado domingo en un trágico accidente sobre la Carretera Federal 190.

José Guadalupe H. E., cumplió apenas el pasado mes de agosto 32 años y se desempeñaba como trabajador del sector salud en el área de vectores, recorriendo gran parte del Istmo, fumigando colonias, barrios y secciones.

También realizaba esta actividad de manera personal con sus vecinos, amigos, familiares y otras personas que solicitaban su ayuda.

El pasado domingo, poco después de las ocho de la mañana, salió junto con cinco de sus compañeros del motoclub Rides Istmo, quienes aseguraban ser sus hermanos.

Se dirigieron de Juchitán a El Camarón, donde pasarían un momento agradable, desayunarían y posteriormente saldrían después del mediodía, sin saber que el destino les tenía preparada una mala jugada.

Al retornar a esta ciudad zapoteca, José Guadalupe tomó la delantera del grupo y antes de pasar la población de Magdalena Tequisistlán, dos de sus compañeros trataron de alcanzarlo y, a la altura del kilómetro 199, se encontraron con una desagradable escena, José Guadalupe, conocido por sus amigos como "Chepe" o "Guada", se impactó de frente de una Urvan de pasajes que salió de Santo Domingo Tehuantepec y que se dirigía a la ciudad de Oaxaca.

Uno de sus compañeros, también motociclista y paramédico, indicó que José Guadalupe presentaba múltiples fracturas en brazos y piernas, y que habría perdido la vida de manera instantánea tras impactarse a alta velocidad contra el vehículo.

Posteriormente solicitaron vía emergencias la intervención de elementos del Ministerio Público, quienes confirmaron su deceso. 

Minutos después llegaron familiares de José Guadalupe, quienes, ante la presencia de las autoridades, llevaron a cabo el reconocimiento oficial del cuerpo del joven de 32 años.

Su padre narró a las autoridades que no buscaba culpables, ya que su hijo era un eterno enamorado de las motos, principalmente de alto cilindraje, y que ya había sufrido dos accidentes anteriormente, pero esta vez la muerte lo alcanzó.

"Chepe" o "Guada", como era conocido, dejó en orfandad a una niña de seis años. 

El sepelio

El lunes, poco después de las 16:00 horas, el cortejo fúnebre salió de su domicilio, ubicado en la colonia San José de esta ciudad zapoteca, y se dirigió hacia el panteón Miércoles Santo, donde sería su última morada, junto a la sepultura de sus abuelos.

Al menos mil 500 personas asistieron al último adiós a José Guadalupe, quie fue despedido entre lágrimas y aplausos.

Amigos, familiares y vecinos lo describieron como una persona amable, sonriente y, sobre todo, protector de su hija.

Los compañeros de José Guadalupe realizaron la última rodada junto con la menor, a quien pasearon desde el panteón por las principales calles de esta ciudad zapoteca. 

Entre aplausos, la niña fue llevada poco después al domicilio de su madre, ubicado sobre la avenida Efraín R. Gómez, de la Cuarta Sección.

La hermandad Biker hizo una promesa, estar siempre atentos a la hija de su compañero José Guadalupe. Aunque ha perdido a su padre, tendrá a muchos más que velarán por ella hasta su adultez.