TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Este martes por la tarde, las cenizas del Obispo Emérito de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, fueron trasladadas a su tierra natal: Aguascalientes, para ser despedido por sus familiares.
A las 17:00 horas se ofició la última misa programada por la Diócesis de Tehuantepec antes de salir de la parroquia El Sagrario, donde llegó la madrugada del 1 de noviembre para ser recordado.
En el acto litúrgico participaron sacerdotes, religiosas y feligreses de diversas comunidades.
La urna que contiene las cenizas del Obispo llegará en una primera escala a la ciudad de Toluca, Estado de México, para continuar su recorrido al estado de Aguascalientes, entidad que lo vio nacer el 1 de noviembre de 1925.
Se espera que solo sean tres días el tiempo que permanecerá con los familiares; a su regreso, sus restos serán depositados en un cubículo que la Diócesis preparará en el interior de la Catedral de Tehuantepec para que ahí permanezca de manera perpetua.
Durante los días 1, 2 y 3 de noviembre que permaneció abierta la parroquia El Sagrario, acudieron visitantes de diferentes comunidades de la región del Istmo para despedir al llamado Obispo de los Pobres.
El sacerdote murió a los 94 años, un día antes de cumplir 95, luego de que fuera trasladado a una unidad de cuidados intensivos, tras haberse contagiado de COVID-19.
Ingresó al hospital Médica Azul en Lagunas por complicaciones en su columna, además de que padecía diabetes; su estado salud era grave.
Arturo Lona Reyes fue el único que recibió su nombramiento de Obispo estando en Tehuantepec, nombrado por el Papa Paulo VI el 4 de mayo de 1971 y consagrado el 14 de agosto de 1971 en la Catedral de la Asunción de María de Santo Domingo por el Obispo Emérito de la Diócesis de Huejutla, Manuel Jerónimo Yerena y Camarena.
Fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1952 y fungió como Presidente de la Comisión Episcopal de Indígenas en 1972. Fundador del Centro de Derechos Humanos Tepeyac de Tehuantepec.
El 1 de noviembre del 2000, presentó su renuncia al Papa Juan Pablo Segundo, después de 29 años de guiar a la Diócesis de Tehuantepec.