TEHUANTEPEC, Oaxaca.- El obispo de la diócesis de Tehuantepec, Óscar Armando Campos Contreras, aseguró que los gobiernos deben ser garantes de los derechos humanos, la paz y la seguridad pública y no transgresores.
En su homilía dominical, el obispo recordó a los feligreses católicos el Evangelio donde todos son invitados a la mesa común que Dios quiere.
En esta comparación que Cristo hace, algunos rechazan la invitación, porque tienen sus propios intereses o simplemente porque no les interesa compartir el pan con otros, dijo.
Añadió que esto es una imagen de lo que sucede actualmente. Dios quiere una sola mesa en la que compartamos todos unidos; sin embargo, nos preocupamos más por buscar nuestros propios intereses y nos cuesta tener unidad.
Campos Contreras expresó que cada uno tiende a buscar su propia ventaja o para su grupo y se olvida del proyecto de Dios. El propósito del Padre es compartir el pan unidos, todos como hermanos y no abusar uno del otro.
“No es de hermanos sacar ventaja de los demás o quedarse con lo que tiene el otro, porque allí es donde entra uno en conflicto”.
El jerarca de la Iglesia católica afirmó que rechazar al hermano nos aleja de Dios. Y comparó aquellos países que tratan de imponerse unos a otros, buscan crecer en armamento, aunque exista hambre.
Si lo que se destina a las armas se destinara a combatir el hambre y el desarrollo de los pueblos, cuántas cosas podrían realizarse para que las comunidades mejoraran, subrayó el obispo.
Señaló que en las pequeñas comunidades también hay intereses personales, de grupos. Cada uno busca servirse el plato más grande y se olvida del otro que no tiene para comer.
Como cristianos debemos superar estos conflictos, que también se dan en la vida de las familias porque el egoísmo nos hace pensar sólo en nosotros mismos y como parte de la humanidad.