JUCHITÁN, OAX.- El Obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Oscar Armando Contreras, envió un mensaje al magisterio y al gobierno de que no deben establecer un diálogo pensando de antemano que van imponer condiciones para solucionar un conflicto.
Antes de encabezar las actividades religiosas en el interior de la Iglesia de San Vicente Ferrer, en el marco del recibimiento de la “Marcha por la paz”, el líder de los católicos en el Istmo expresó que, tanto el magisterio y el gobierno tienen que abrirse mutuamente.
“No se puede llegar a un diálogo para imponer. Tienen que ceder y conceder, abrirse mutuamente, tiene que pensar qué se necesita, cuál el bien, no quién va ganar. Daría la impresión que es un diálogo para ver quién gana y quién estira más la cuerda, a ver quién sale ganando, no se trata de eso”, argumentó.
Señaló que los que más pierden en todo este conflicto son los niños, jóvenes y padres de familia, sobre todo los más pobres, son ellos los que sufren las consecuencias y el desarrollo de los alumnos es dañado sin remedio alguno.
Por lo que pidió a las dos partes tener una verdadera voluntad, que antepongan a sus intereses particulares y realmente establezcan una diálogo fructífero para el bien de la niñez y de los padres de familia.
“Es un conflicto que no sólo afecta a los niños, sino todo Oaxaca, permitiendo que sigamos en el atraso, por eso es importante que magisterio y gobierno entienda que el diálogo debe de ser fructífero.”, concluyó el Obispo de Tehuantepec