TEHUANTEPEC, OAX.- La Diócesis de Tehuantepec llamó a las autoridades y maestros de la Sección 22 adheridos a la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), a crear las condiciones para el diálogo transparente y honesto, pues el autoritarismo y la violencia sólo pueden alimentar respuestas de la misma naturaleza.
El obispo Óscar Armando Campos Contreras dijo que la Iglesia católica siente el sufrimiento y las necesidades de las comunidades del Istmo, que se han agravado en estos días, a raíz de los reclamos del magisterio al Gobierno Federal.
El actual ambiente de tensión no puede verse como un problema pasajero o aislado, creció con los rencores alimentados por las carencias y las frustaciones sociales que han padecido los pueblos, lo que se convierte en un catalizador que agrupa a más gente y hace más grandes los conflictos y más dificiles las soluciones.
Campos Contreras afirmó que ante un tejido social dañado desde hace tiempo por la violencia, la injusticia, la pobreza, la ignorancia, el crimen y la corrupción, todos estamos llamados a trabajar con urgencia para que en nuestra región y en todo el estado sea posible una convivencia social armónica.
Una convivencia social que permita el desarrollo integral de los niños y los jóvenes, cuyo futuro no puede verse como moneda de cambio para los intereses de cualquier grupo. Nadie puede hipotecar el porvenir de las nuevas generaciones.
El jerarca de la Iglesia católica expresó que todas las personas de buena voluntad y en particular los cristianos están llamados a participar en la búsqueda de soluciones, para superar los conflictos que nos impiden vivir en paz y trabajar en el mejoramiento personal, familiar y social.
Para lograrlo es importante tender puentes de diálogo, pues lo que se consigue con autoritarismo y violencia sólo puede alimentar respuestas de la misma naturaleza.
También sabemos que en los conflictos se cuelgan muchos intereses diversos para sacar "ganancia del río revuelto". Sería criminal el derramamiento de sangre de alguna persona, por eso, el llamado del obispado a las autoridades y al magisterio es a poner la razón por encima de la pasión.
Reconoció que la Iglesia no tiene soluciones para todas las cuestiones particulares, pero con las diversas fuerzas sociales, acompaña las propuestas que mejor respondan a la dignidad de la persona y al bien común.
"Convoquemos al diálogo transparente y honesto, diálogo por encima de la violencia, es es la petición y sin duda es el deseo mayoritario de quienes buscan el bien de nuestras comunidades", finalizó.