TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Monseñor Arturo Lona Reyes, Obispo Emérito de la Diócesis de Tehuantepec, fue un ejemplo de amor y entrega a los pobres. Ayer fue recordado con una misa en su honor y sus cenizas fueron depositadas en la Catedral de Santo Domingo. Lona Reyes fue el símbolo de la defensa de los más necesitados.
El adiós
Ayer, feligreses y religiosos de la diócesis se reunieron en Santo Domingo de Guzmán y entonaron "Las Mañanitas", en honor de Lona Reyes, quien cumpliría 95 años de edad el 1 de noviembre.
Más tarde, el Obispo de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez ofició una misa que congregó a sacerdotes de todos los templos de la diócesis, así como a familiares de Lona Reyes, para que quienes se hizo oración con el propósito de que Dios les conceda la fortaleza necesaria tras la partida del llamado 'obispo de los pobres'.
Arturo Lona Reyes “tomó el camino de Cristo, se desprendió de todo, regalaba todo, apenas recibía un dinerito lo regalaba a los demás”, afirmó el Obispo de Tehuantepec ante cientos de feligreses.
“Ustedes lo conocieron, siempre vistió y vivió de manera austera, con mucha sencillez. Lo llamamos 'el obispo de los pobres', fue un hombre coherente, no un demagogo. Él vivió la pobreza, la simplicidad de vida que nos propone el Evangelio”, dijo Ojeda Márquez en su testimonio.
“Nadie puede negar que amó a los pobres de esta diócesis y a las comunidades indígenas, que buscó su bien. Fundó cooperativas, escuelas y una universidad. Gestionaba la construcción de caminos y carreteras. Promovió la fundación de una institución para la defensa de los derechos humanos, y por esto, sufrió varios atentados”.
El jerarca de la Iglesia Católica señaló que Lona Reyes sufrió mucho durante su ministerio en defensa de la causa de los pobres, que él mismo decidió adoptar. Pasó una gran tribulación, a pesar de todo era feliz, siempre alegre.
El Obispo Crispín Ojeda recordó que dos días antes de que fuera hospitalizado convivió con él, y como siempre hizo bromas y desbordó la alegría que lo caracterizó.
Lona Reyes mostró que la felicidad no consiste en tener mucho dinero, prestigio o ser famoso, sino llamar y servir a los hermanos con el ejemplo de Cristo, dijo el obispo Crispín Ojeda.
El deseo del también llamado 'Padre Obispo' fue que sus cenizas permanecieran en la Catedral de Tehuantepec, donde fue ordenado Obispo. Sus restos permanecerán además al lado de su madre, doña Lolita.
Las cenizas de Lona Reyes serán trasladadas al estado de Aguascalientes por sus familiares y posteriormente, serán depositadas en la Catedral.
La Parroquia del Sagrario en Santo Domingo Tehuantepec, donde se celebran las misas los días 1, 2 y 3 de noviembre permanecerá abierta al público, para recibir a la comunidad católica, familiares y amigos.
Se unen católicos en oración por el obispo
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se unió en oración con la comunidad católica por el fallecimiento de Lona Reyes, quien sirvió como pastor durante su vida.
Monseñor Arturo Lona Reyes nació en Aguascalientes el 1 de noviembre de 1925. Fue hijo de Fructuoso Lona y Dolores Reyes, y ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1952.
“Nombrado obispo de la Diócesis de Tehuantepec por el Papa Paulo VI el 4 de mayo de 1971 y consagrado el 14 de agosto de 1971 en la Catedral de la Asunción de María de Santo Domingo por el Obispo Emérito de la Diócesis de Huejutla, Manuel Jerónimo Yerena y Camarena”.
Entre los cargos ocupados, fue presidente de la Comisión Episcopal de Indígenas en 1972. Fundador del Centro de Derechos Humanos Tepeyac de Tehuantepec.
La CEM refiere que, al cumplir 75 años de edad, el 1 de noviembre del 2000, presentó su renuncia al Papa Juan Pablo Segundo, después de 29 años de guiar a la Diócesis de Tehuantepec.
“En 2008 fue galardonado con el XVI Premio Nacional de Derechos Humanos ‘Don Sergio Méndez Arceo’, como ‘reconocimiento a toda una vida entregada en la defensa y promoción de los Derechos Humanos de los pobres e indígenas de Huejutla, Hidalgo y en Tehuantepec, Oaxaca’ ".

