TEHUANTEPEC, Oaxaca.- La falta de comunicación entre padres e hijos propiciado por los avances de la tecnología, va cambiando los valores de la familia, entre ellos el respeto a los demás, advirtió el obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Óscar Armando Campos Contreras
Dijo que “no todo está en darles a los hijos lo que no tuvimos en alguna etapa de la vida, porque todo eso es cosa material, algo pasajero".
Indicó que "los padres debemos inculcarles a nuestros hijos el amar, el respetarse unos a otros y darnos al servicio” a los demás.
El jerarca de la Iglesia católica invitó a los tutores a reflexionar en lo qué es más importante para sus hijos, ya que no se puede servir a dos amos. "No podemos servir a Dios y al dinero, porque se queda bien con uno, pero mal con el otro", sostuvo.
“Cuando el dinero se convierte en dios, la gente tiene un precio, y lo estamos viendo en los crímenes y la corrupción que tanto nos está dañando”,enfatizó el prelado.
Agregó que “la violencia no es más que fruto del deterioro familiar y social, propiciado por el afán de conseguir más y de la manera más fácil, por lo que ha ido destruyendo la vida familiar, personal y social”.
Para que la violencia no siga dañando el tejido social hace falta que hagan su parte la familia, la sociedad, la iglesia y cada una de las personas, precisó el obispo de Tehuantepec, Óscar Campos.
Todo se pierde debido a que no hay comunicación. Los padres de familia se esfuerzan más en trabajar mucho para poder ofrecerles un mejor bienestar económico y seguridad material a sus hijos, lo que les impide estar en contacto con ellos.
Es importante que como padres sepamos cómo está la comunicación con nuestros hijos e hijas, manifestó.
La era de la tecnología entre las nuevas generaciones contribuye a que los jóvenes busquen refugio en las apariencias, modificando así su conducta hacia el mal camino, expresó el obispo durante su homilía dominical.