TEHUANTEPEC, Oaxaca.- La contaminación de los ríos incrementó, y con ello las afectaciones a flora y fauna también arreciaron.
Las aguas residuales --procedentes de las poblaciones aledañas a los ríos--, aunado a la sequía que vive la región, provocaron problemas de contaminación en los principales afluentes.
El arroyo no se ha secado por falta de agua, sin embargo, la poca que queda empezó a crear lama y a descomponerse, provocando olores fétidos, dijo Silverio Cruz, vecino de Tehuantepec.
"Ya no hay agua, pura pestilencia, gran parte del río luce seco. La pesca dejó de ser para los habitantes cercanos el lugar una actividad productiva".
Contribuyen al mal olor la basura que personas dejan a su paso por el lugar o que tiran sobre el puente que hace años colapsó por la corriente.
Al igual que la pesca, la actividad agrícola se terminó. Los campos lucen desolados por falta de lluvia. El poco producto que se pudo sembrar quedó seco y en el olvido.
Francisca Sánchez, también vecina, afirma que el caudal se seca constantemente por los contaminantes que caen de las tuberías averiadas y ninguna autoridad se ha preocupado en su reparación; “no hay interés de nadie a nuestros reclamos”.
Los pronósticos podrían ser similares a lo registrado durante el 2007, y el sector sur del país será unos de los más afectados, con base en los reportes climáticos de abril de este año, explicó.
Las lluvias, recordó, inician en mayo y se espera que las precipitaciones sean abundantes en el sureste de México; no obstante, no se ha tenido abundante agua en los últimos años.
"En el 2012, las lluvias no fueron benéficas para la región, llovió muy poco, en comparación al 2010 que el río de Tehuantepec alcanzó uno de sus máximos niveles".