Agencia Reforma
Fuera del programa oficial, Jill Biden y Beatriz Gutiérrez Müller, esposas de los Mandatarios de Estados Unidos y México, pronunciaron ayer una declaratoria de amistad, con motivo de la reunión bilateral de los Mandatarios.
Teniendo como testigos a los Presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, ellas tomaron el micrófono y pronunciaron un discurso conjunto, de seis puntos, tanto en inglés como en español.
Con intervenciones alternadas, se manifestaron a favor la libertad, la educación, la familia, el combate a la pobreza, el respeto y el amor.
"Creemos que la libertad de fe, de expresión y de prensa son la base de la democracia y que la voz del pueblo es poderosa, por estas razones nos mantenemos cerca de la más alta ética que nos guía, el respeto a la ley y las costumbres y tradiciones de los pueblos de hoy, así como de los pueblos ancestrales de originarios", señalaron.
Al hablar sobre educación, aseguraron que es esencial para una sociedad justa y productiva.
"Sin educación, es imposible imaginar un mundo mejor con principios éticos, con igualdad de oportunidades y con contribuciones a las artes, las ciencias y la tecnología", leyeron.
Sobre la familia, sostuvieron que, esos vínculos, creados por elección o casualidad, dan refugio a las penas de la vida, fortaleza para las pruebas que se tienen que enfrentar y un hogar.
Ambas afirmaron que la pobreza no está destinada por Dios, sino que es un producto de la desigualdad.
"Sabemos que los pobres merecen vivir mejor y estamos trabajando con mucha compasión y empeño, todos los días para mejorar la vida de todos", refirieron.
También hablaron del rechazo a todas las formas de xenofobia, racismo, discriminación y clasicismo.
Finalmente, aseguraron que el amor es el motor que nos mantiene unidos, el amor nos hace flexibles y resistentes.
"Nos enseña a protegernos, proveernos, cuidarnos unos a otros y dar nuestros corazones por completo, sin importar el costo", manifestaron.