Agencia Reforma
El Presidente Andrés Manuel López Obrador descartó una posible negociación de la reforma electoral que envió a la Cámara de Diputados.
Cuestionado sobre el rechazo de la Oposición, incluido el PRI, a su iniciativa, dijo que los principios no se negocian.
"No, porque no se trata de negociar, los principios no se negocian", contestó.
Durante su gira en Mérida, Yucatán, insistió en que es tiempo de definiciones y defendió su propuesta, incluida la elección de consejeros y magistrados "por el pueblo".
"No, no, no, no, no, no. Cada quien debe de asumir su responsabilidad, cada quien", dijo.
Aun cuando reconoció que algunos sectores rechazan su proyecto, consideró que él debe intentar la aprobación de una reforma, dijo, que impulsa democracia participativa y democracia representativa.
"¿Ah, que no quieren?, Pues ya cumplimos. No se lograron los votos, aplausos, pues eso no quiere decir que el pueblo no quiere la democracia, no la quieren las élites", apuntó.
López Obrado criticó que la elección de consejeros y magistrados electorales surja de decisiones cupulares.
"¿Por qué van a elegir los de las cúpulas de los partidos? Se lo reparten tres para ti, tres para mí, y uno por allá, o dos. Y ahí van haciendo cada cosa, en el Consejo del INE, en el Tribunal Electoral, pero la verdad no es quitar al INE", agregó.
Incluso dijo que en la elección presidencial de 2018, él ganó por el pueblo.
"Si hubiese sido por las cúpulas, yo no llego a la Presidencia, Yo estoy aquí por el pueblo, y por eso es al que respeto, al que me debo. Es mi único amo. Pero no me puso Claudio (X González), ni los grupos empresariales como sucede en otros casos, o los medios de información", señaló.