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Urbanos chatarra en Tehuantepec

Foto(s): Cortesía
Ángel Mendoza

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Por las condiciones en las que ofrecen el servicio, las unidades del transporte público que circulan hacia la colonia López Portillo de Tehuantepec representan un riesgo para los propios usuarios.


Y es que las unidades tienen al menos 15 años que se terminó su vida útil o vigencia, lo que implica estar fuera de toda normatividad.


En teoría, los permisionarios o concesionarios debieron renovar su parque vehicular hace más de una década; sin embargo, amparados en la nula revisión de instancias como la Semovi o la Policía Vial, o curisoamente la falta de líquidez, continúan brindando el servicio como ellos quieren.


Cientos de personas viajan al día en alguna de estas unidades, sin imaginar el riesgo que representa.


El parque vehicular del transporte urbano presenta asientos en mal estado, huecos en el piso, vidrios rotos y pintarrajeados, dijo Esteban Martínez, un usuario.


En otros casos, las chatarras presentan defensas desvencijadas, falta de pintura, óxido; sin enumerar la serie de faltas que cometen sus operadores: circular con las puertas abiertas, a exceso de velocidad o con música estridente.


El municipio cuenta con un reducido número de urbanos, distribuidos en tres rutas para una población de más de 70 mil habitantes.


La mayoría de estas unidades concluyeron su periodo de vida útil, y aún así, no son retirados de la circulación.


El quejoso señala que más de la mitad del transporte urbano que circula en la ciudad resulta una amenaza para la ciudadanía, debido al mal estado en que se encuentra, provoca altos índices de contaminación y prestan un servicio en pésimas condiciones.


Se estima que de las más de 20 unidades existentes en la ciudad, entre seis y ocho, pertenecientes a la Sociedad de Cooperativa Lazara Cárdenas (Socolac), cumplen con las especificaciones, mientras que el resto, está en situación crítica y debe ser retirado.


Las unidades con modelos de más de 20 años de atraso, deberían ser retiradas de la circulación, sin embargo, los concesionarios se niegan a actualizarse.