Con apenas una producción de hidrocarburos de 117 mil barriles diarios en promedio, en enero de 2019, la refinería Antonio Dovalí Jaime de Salina Cruz registra el peor inicio de generación de petroquímicos en un cuarto de siglo, de acuerdo a estadísticas de la Comisión Reguladora de Energía y Petróleos Mexicanos (Pemex) consultadas por NOTICIAS.
El desplome productivo es generalizado y alcanza gasolinas, queroseno, diesel, gas licuado, turbosina, asfalto y combustóleo. Sólo en gasolinas la debacle llegó a 93% de la producción comparada con el primer mes de enero inmediato anterior, 2018, al pasar de 53 mil 948 barriles a sólo 3 mil 341 barriles diarios.
Salina Cruz aportó uno de cada 4 litros refinados por las factorías de Pemex en el país, el 23.6% nacional, de acuerdo con estadísticas del Sistema de Información Energética de Pemex.
Sólo en gasolina magna el crack productivo pasó de 53 mil 121 barriles a 3 mil 321 barriles diarios, un retroceso de 49 mil 793 o 93.7%. Para la gasolina premium, producción casi testimonial en Salina Cruz, pasó de 827 barriles a 14.2 diarios, un retroceso de 98.7% respecto al primer mes de 2017.
Un barril de hidrocarburos ronda por los 159 litros por lo que, de gasolina magna se produjeron en enero un promedio de 528 mil litros diarios, para llenar poco más de 11 mil autos compactos con un tanque de 45 litros. El parque vehicular en Oaxaca ronda los 400 mil autos, más autobuses, camiones, mototaxis y motocicletas.
La Antonio Dovalí Jaime refinó 166 mil 146 barriles diarios de hidrocarburos en enero de 2018, a pesar de que estaba reciente la explosión de junio de 2017, el paro en la cadena productiva por las inundaciones y daños dejados por huracanes y las afectaciones causadas por los sismos de septiembre de ese mismo año.
La peor producción en 10 años
De acuerdo con registros de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) la caída productiva es el peor registro en 120 meses, más de una década, si descontamos junio y julio de 2017, cuando se dio la inundación y explosión y el trimestre de septiembre a noviembre de ese mismo 2017 luego del paro y revisión de la infraestructura a causa de los daños dejados por los sismos de septiembre y los movimientos telúricos siguientes que obligaban a frenar la producción para que los trabajadores petroleros verificaran la situación en que se encontraban las instalaciones.
Derrumbe de producción promedio
El promedio de la producción de la refinería de Salina Cruz al arranque de los últimos 25 años fue de 283 mil 142 barriles diarios de petróleo. El mes más productivo en el periodo fue enero de 1998, durante el sexenio de Ernesto Zedillo, cuando se lanzaban al mercado un promedio de 324 mil 904 barriles de hidrocarburos diarios, con lo que hace 21 años se produjo 10 veces más gasolinas, queroseno, diesel y combustóleo que en enero.
De acuerdo al reporte periodísticos, la producción petrolera durante el sexenio de Enrique Peña cayó 25.9% y la refinación de hidrocarburos andaba por ese camino. Ante el derrumbe en refinación de energéticos el gobierno se ve obligado a elevar las importaciones, pero ello no sucedió durante el primer mes del año en que se redujeron las compras externas en 45%, de acuerdo a reporte del periódico estadounidense The Wall Street Journal, que posteriormente fue negado por el actual gobierno que, aunado con la guerra contra el robo de combustible, desató desabasto en muchas regiones del país.
Salina Cruz abastece a 12 estados de la costa del Pacífico del país como Sonora, las Baja California, Jalisco, Colima, Michoacán, Chiapas, Sinaloa, Nayarit, Guerrero, Colima, Oaxaca, entre otros, de ahí la importancia estratégica de la Antonio Dovalí Jaime.