TEHUANTEPEC, Oaxaca.- La falta de un reglamento y la complicidad de algunas autoridades --en los últimos cinco años-- permitió la proliferación de cantinas y bares clandestinos que, según datos de las propias autoridades municipales, se estiman en alrededor de 400 establecimientos ilegales, tan sólo en la zona urbana.
La actual administración aún no ha puesto en marcha algún operativo que permita la revisión y, en su caso, la clausura de estos lugares que operan al margen de la ley, reconoció el director de bares y cantinas del municipio, Antonio Ríos González.
El funcionario dijo que la proliferación de estos centros de vicio empezó a crecer en mayor grado a partir del 2012, cuando el control de los permisos lo empezaron a ejercer las empresas cerveceras. Éstas decidían a quiénes autorizaban la apertura de un establecimiento para la venta de bebidas embriagantes.
Elaboran reglamento
Ríos González afirmó que para terminar con este vicio elaboran el reglamento para el funcionamiento de bares y cantinas, ya que por muchos años no ha existido un control para el funcionamiento de este tipo de giro comercial.
Expresó que existen lugares donde se expenden bebidas alcohólicas y que no están regularizados o permitidos.
“Clasificaremos la licencia en base a los giros y determinar en qué sí se puede vender cervezas y en cuáles no”. Y es que, “existe la costumbre de que donde hay un auto-lavado debe haber una cantina, incluso es parte del mismo negocio, lo cual no puede ser así. Proponemos en el nuevo reglamento que no existan cantinas en los auto-lavados".
En el reglamento que se proyecta concretar se normará el ingreso de estudiantes con uniformes a los centros de vicio, pese a demostrar que tengan la mayoría de edad, adrvitió el funcionario. Tampoco, dijo, es sano que los militares o personas de seguridad entren uniformados a las cantinas.
Las licencias
Antonio Ríos no precisó el número de bares y cantinas establecidas en la ciudad, pero estimó que son alrededor de 400 locales que funcionan de manera ilegal en la zona urbana de Tehuantepec.
El crecimiento de la ilegalidad se debió a que en pasadas administraciones el gobierno municipal entregaba licencias a las empresas cerveceras según la marca del producto.
Desde el 2012, los propietarios de bares y cantinas no cuentan con licencia porque ésta la tiene la cervecera. Este año, cuando empiecen a renovarse las licencias, se entregarán al propietario de cada negocio, según lo establece el reglamento.
“Trabajamos en un censo de todo el municipio, porque queremos llegar a determinar en qué grado incide la venta de alcohol el municipio de Tehuantepec”, destacó Ríos.