TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Urge al municipio de Tehuantepec la instalación de un relleno sanitario, donde se depositen todos los desechos que se generan en la ciudad.
El actual basurero a cielo abierto incumple con las normas sanitarias, daña los ecosistemas y contamina los mantos acuíferos.
El Gobierno Municipal no ha tenido claridad en sus programas de recolección de la basura, además de que padece la falta de unidades recolectoras que permitan abatir el rezago de sus localidades.
Las últimas administraciones han carecido de un reglamento de saneamiento ambiental, que determine hacia dónde se llevarán los desechos finales.
Istmo genera 13 % de basura
De acuerdo a un diagnóstico metropolitano, el Istmo ocupa el tercer lugar, después de Valles Centrales y la Costa, entre las regiones que generan más basura.
Recolecta más del 13 por ciento de la basura que se genera en el estado, y no cuenta con un relleno sanitario para depositar sus desechos, según datos del 2009.
El empresario Rafael Flores Rodríguez afirmó que es importante que los municipios cuenten con su relleno sanitario, donde se puedan depositar los desechos finales, así como la operación de una planta tratadora de aguas negras.
Para Flores Rodríguez, la legislación del Estado de Oaxaca se quedó corta, porque no ordena a los municipios eliminar los basureros a cielo abierto ni sanciona a quienes incumplen la disposición.
Expresó que en su momento quisieron regular la basura, pero se quedaron en el intento, no fueron más allá. Varios proyectos se quedaron en el camino, no tuvieron avances.
El relleno sanitario era un opción
Al relleno sanitario que se construía en terrenos comunales de Lieza, en el último año del periodo del alcalde Diego Santos, debió darle continuidad el gobierno de José Luis Villalobos, pero no se concretó el proyecto.
La obra está ubicada sobre una extensión de 20 hectáreas de terrenos comunales de Lieza, frente la Carretera Panamericana Oaxaca–Istmo.
La obra tuvo un costo de 20 millones de pesos, pero fue abandonada, debido a las irregularidades que se presentaron durante su construcción.
El espacio no contaba con los estudios de impacto ambiental, así como otras especificaciones que redundarían en su vida útil, calculada para 5 años en la primera etapa y 30 en la segunda.
El excomisariado de Lieza, Eliseo Olivera Fuentes, presentó en su momento a la asamblea comunal la propuesta de reactivación del relleno sanitario que administraciones pasadas dejaron inconclusa, pero no tuvo éxito.
De la misma manera, en marzo del 2017, el Cabildo saliente aprobó la construcción del relleno sanitario, en sesión ordinaria, dentro del primer paquete del Fondo para la infraestructura social municipal, priorizado por el Consejo de Desarrollo Social Municipal.
Se ejecutaría con recursos del Presupuesto de Egresos de la Federación y de Proyectos de Desarrollo Regional, entre otras acciones a realizar.