JUCHITÁN, Oaxaca.- Suspendidos cuando llevaban un avance del 60 por ciento, los trabajos para la construcción de la granja solar en Santa María del Mar siguen parados, por la negativa de la Asamblea de San Dionisio del Mar que se opone a que transiten material y maquinaria necesarias para su terminación.
El agente municipal de Santa María del Mar, Gelasio Mateos Cruz, informó que desde el 20 de noviembre del año pasado está detenida la obra que construye la Comisión Federal de Electricidad (CFE), a través de un proyecto impulsado por el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).
La autoridad advirtió que de seguir el bloqueo a la obra hasta el fin de este mes de enero, a principios de febrero se manifestarán a nivel estatal y federal a fin de que conozcan sus demandas y que se busque el diálogo con los pueblos en resistencia: “Santa María no quiere más conflictos y tampoco está peleada con sus pueblos vecinos por la granja solar”, dijo respecto a las asambleas zapotecas e ikoots en resistencia que interrumpen la continuación de los trabajos en la futura granja solar en oposición a un camino que afectaría su sitio sagrado.
Aun cuando el INPI ha desistido de su construcción, el bloqueo se mantiene, ya que primero exigen una mesa de trabajo y consulta con autoridades de nivel federal y estatal; además, chantajean a Santa María del Mar que a cambio de dar vía libre a los trabajos, se opongan a los proyectos del gobierno federal, lo que algunos habitantes consideran una contradicción: oponerse a un gobierno que les está apoyando como nunca antes.
En la única agencia mareña de Juchitán habitan unas mil personas y desde hace 10 años, por un conflicto de límites de tierras con San Mateo del Mar, no tiene salida por tierra y tampoco energía eléctrica.
La construcción de la granja inició a principio de octubre que abarca un área de 1.5 hectáreas que albergarán 273 paneles solares que iluminarán además de las viviendas, tres escuelas, la explanada municipal, resolviendo la falta de energía eléctrica desde hace una década.
Las asambleas en resistencia a los proyectos del gobierno han advertido que en caso de intentar introducir los paneles, los cables y el resto del equipo, así como maquinaria para la instalación de la granja solar, ellos los quemarían como hicieron con el equipo de dragado en julio del 2017.