SALINA CRUZ, Oaxaca.- A poco más de siete meses de haber asumido la presidencia municipal de Salina Cruz, al gobierno morenista que encabeza el expriista Juan Carlos Atecas Altamirano, lo caracteriza la falta de obra pública de relevancia, la falta de transparencia en el ejercicio de los recursos públicos y la falta de operación política eficaz para desterrar vicios y malas prácticas al interior del municipio y con los sindicatos a su servicio.
Ni siquiera las visitas realizadas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador ni el protagonismo que el gobierno federal ha dado a Salina Cruz como polo de desarrollo del sur-sureste de México, han servido para que Atecas Altamirano consolide una administración eficiente, pulcra y acorde con los principios que enaborla la Cuarta Transformación pregonada por el Mandatario mexicano.
Oculta información
Regidores de oposición, principalmente, a los que Atecas Altamirano no sólo ha relegado sino que ha violentado sus derechos como concejales, han denunciado una y otra vez la falta de voluntad del edil morenista para rendir cuentas sobre el uso y destino de los recursos que recibe el Ayuntamiento, ya sea por concepto de contribuciones o por participaciones federales y estatales, como en el caso de los 43 millones de pesos del Fondo de Infraestructura Social Municipal que corresponden al presente ejercicio fiscal y que no se sabe cómo y en qué han sido o están siendo invertidos.
Ni para el pueblo que le otorgó la confianza de llevarlo al poder, ni para los integrantes del Cabildo porteño han existido explicaciones sobre obras, acciones, planes y proyectos puestos en marcha, concluidos o en proceso por parte de la administración municipal.
Regidores de oposición han insistido, vía oficios, conocer información sobre obras ejecutadas y destino de recursos públicos, sin respuesta. Particulares han recurrido a los órganos garantes de transparencia y rendición de cuentas para conocer detalles sobre el proceder de la administración, pero tampoco han tenido suerte y pese al fallo de estos organismos para entregar la información solicitada, la presidencia municipal ha evadido su responsabilidad.
Tan solo basta recordar el caso del regidor de Turismo, José Antonio Carmona, quien desde el pasado 26 de abril solicitó información, sin que a la fecha haya habido respuesta alguna, por lo que solicitó la intervención del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de datos Personales del Estado de Oaxaca, donde interpuso un recurso de revisión que quedó radicado con el número R.R.A.I.0352/2019/SICO sin que exista respuesta por este medio hasta este momento.
En semejantes condiciones se encuentra el ciudadano Oswaldo Castillo, quien promovió el juicio de amparo 163/2019, mediante el cual el Juez Sexto de Distriro en el estado de Oaxaca le requiere al edil un informe justificado, debido a que Atecas tampoco respondió a la solicitud de información promovida por Castillo sobre el estado financiero del municipio.
La lista de agravios
Por su parte, la regidora de Equidad de Género, Mara Selene Rodríguez Ramírez, promovió un juicio para la Protección de los Derechos Políticos Electorales del Ciudadano con número de expediente JDC/74/2019, en contra del edil morenista ante Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca (TEEO), debido a que la concejal fue despojada de su oficina y del personal de apoyo en la regiduría. Pese al fallo en contra de Atecas por parte del órgano jurisdiccional, no ha habido respuesta.
Atecas Altamirano no tenía ni 15 días en el cargo cuando le estalló el primer conflicto: empleados del servicio de limpia pública pararon el servicio por falta de pago y convirtieron la ciudad en un tiradero a cielo abierto. El edil respondió con soberbia, atizó el fuego y pagó las quincenas cuando quiso.
Meses después, los mismos empleados aglutinados en el Sindicato 03, volvieron a recetar la dosis a la ciudad por la misma actitud del primer concejal, pero esta vez, las protestas por falta de tacto y operación política de Atecas y sus cercanos, derivó en el cambio de sede de la Fiesta Pueblo, al no contar con las condiciones de higiene, comodidad y seguridad en el centro de la ciudad.
Morena exige cuentas
Ahora, sorprende que sea un regidor de Morena -su propio partido político- quien exhiba lo opaco, omiso y negligente que ha sido el gobierno encabezado por Juan Carlos Atecas Altamirano.
En una entrevista concedida a un medio de comunicación local, Rosendo Gómez Prudente, regidor de Ecología, declaró sobre la falta de transparencia y la omisión en la rendición de cuentas por parte de Atecas.
"Si bien tenemos que ser leales... eso no significa que tengamos que ser absolutamente ciegos... En ese sentido, hemos visto declaraciones que de alguna manera evidencian que no hay suficiente transparencia en la administración pública municipal", declaró Gómez Prudente a la periodista Connie Baigorria.
El concejal se refirió a que a ellos como integrantes del cuerpo edilicio no se les ha proporcionado la información necesaria para conocer qué obras se están haciendo, dónde y a cuánto ascienden las inversiones. Tampoco, especificó, se han dado por parte de la Tesorería Municipal los informes mensuales sobre ingresos y egresos y preocupa, dijo, el informe que circula sobre los ocho millones de pesos que se encuentran en caja chica del Ayuntamiento, sobre todo por el factor seguridad.
Rosendo Gómez ha manifestado su postura al reiterar que, de acuerdo con las facultades que señala el artículo 73 en la Ley Orgánica Municipal para el estado de Oaxaca, como concejales les corresponde vigilar que los actos de la administración pública municipal se apeguen a lo dispuesto por las leyes y normas en materia municipal.
En entrevista telefónica para NOTICIAS, insistió en que no por tratarse de un regidor morenista habría que dejar de cumplir con el trabajo para el cual fueron elegidos, y es que en estos primeros siete meses de administración, no ha existido un orden dentro del gobierno, no ha habido transparencia; tan es así que la página de transparencia se encuentra en “modo mantenimiento” desde hace más de un mes.
No hay que precipitarse, dijo el hombre, tan solo hay que hacer las cosas bien, y mencionó que desde hace más de un mes hizo una gestión interna mediante un documento en el que señala lo que se debe de hacer y lo que no, básicamente es lo que marca la Ley Orgánica Municipal, y dentro de este marco es que refiere al Artículo 73 de dicha Ley, y que no es otra cosa que informar cada mes sobre los ingresos y egresos y el estado que guarda la administración pública municipal.
Esta es la parte más importante, señaló, porque ha habido omisiones y por eso hay que buscar que se cumpla lo que marca la ley, reiteró en más de una ocasión Gómez Prudente.
Pendientes
Por otra parte, la administración de Atecas realiza sesiones de cabildo casi a hurtadillas, aunque desde el pasado mes de junio los regidores no han sido convocados. La Ley Orgánica Municipal mandata sesiones de cabildo a razón de una ordinaria por semana y éstas deben ser públicas y abiertas, y no privadas como ha ocurrido en Salina Cruz.
Además, luego de los primeros siete meses transcurridos, otra falta a la Ley Orgánica Municipal la constituye la ausencia del Plan Municipal de Desarrollo, del cual carece el municipio salinacrucense.
Seguridad
Sumado a lo anterior, se tiene que en lo que va del año, en Salina Cruz se han cometido 24 ejecuciones, varias a plena luz del día. En ese sentido, la administración de Juan Carlos Atecas Altamirano se ha visto rebasada por la delincuencia, toda vez que la cifra de 24 homicidios cuadruplica en siete meses, la estadística del anterior gobierno en sus dos años de gestión.