SANTA MARÍA MIXTEQUILLA, Oaxaca.- Los prestadores de servicios de esta localidad ven todavía lejos el inicio de una reactivación económica, tras los devastadores golpes propiciados en primera instancia por el sismo del 2017 del cual todavía se resienten los efectos, y en segunda instancia, por las dificultades ocasionadas por la pandemia.
Las restricciones todavía se mantienen en la población después de ocho meses de epidemia y con ello, las esperanzas para alcanzar ganancias durante esta temporada se ven lejanas.
Uno de los lugares más concurridos cada fin de año se encuentra semivacío, no hay visitantes, los que llegan son pobladores locales que hacen el gasto a sus paisanos, pero nada más.
El canal es el principal atractivo de esta localidad.
El acceso a Santa María Mixtequilla se encuentra restringido desde el primer módulo de vigilancia.
Para entrar a la comunidad uno se debe identificar y explicar el motivo de su visita.
El acceso es permitido siempre y cuando se cumpla con los protocolos sanitarios establecidos por la autoridad local.
En un recorrido realizado por NOTICIAS en el área de restaurantes que se ubican a orilla del canal de riego de Mixtequilla, la mayoría se encuentra cerrado, y en los que están abiertos no hay clientes.
Hasta hace poco menos de ocho meses, los espacios eran frecuentemente visitados por propios y foráneos para pasar un rato de esparcimiento, sobre todo junto a la familia.
Los propietarios de negocios, como es el caso de Antonio Morales, espera que con la reapertura gradual se dé pronto una reactivación en la economía, pues desde hace siete meses permanecieron inactivos.
"Les llueve sobre mojado"
Indicó que desde hace un mes los comercios asentados a orillas del canal empezaron a abrir sus puertas, pero no llegan muchos visitantes, apenas dos o tres por día y consumen poco.
Desde hace ocho meses viven en una precaria situación económica debido a la contingencia sanitaria por la pandemia de COVID-19.
Además de la pandemia, el clima de la región afectó también a los prestadores de servicios turísticos, las ventas cayeron mucho, hay días en que solo venden uno o dos refrescos, agregó.
El año pasado, cuando todavía no se presentaba la pandemia vendían un poco, pero ahora nadie llega a pararse, según el comparativo que realiza Antonio Morales.
En toda el canal hay unos 15 locales de los cuales unos seis se encuentran abiertos, pero con nulas ventas, el resto se mantiene cerrado.