JUCHITÁN, Oaxaca.- Cuando está a punto de iniciar el sexto mes del año y también de la primera administración de extracción morenista en Juchitán, a cargo del experredista y exvocero del Frente Único de Comunidades de Oaxaca (FUCO), Emilio Montero Pérez, el gran pendiente en este municipio istmeño sigue siendo la pésima condición de la red de drenaje, un problema que con las próximas lluvias se agravará y que han desatendido tres administraciones municipales.
El grave problema
El sistema de drenaje de la ciudad tiene una antigüedad de 30 años y se encuentra azolvado, existen tramos en donde, por el tiempo y hundimiento del pavimento no existe tubería Además, se carece de un adecuado tratamiento de las aguas residuales y gran parte de las descargas van a dar al río.
La situación de la red sanitaria se agravó con los sismos de septiembre de 2017, los movimientos afectaron la infraestructura y la introducción en todas las calles de maquinaria pesada de todo tipo, desde retroexcavadoras hasta camiones volteos con toneladas de escombros, terminaron de dañar las tuberías.
Promesa incumplida
Montero, exsecretario municipal durante la administración de Saúl Vicente no ha puesto atención, pese a ser una promesa campaña. El año pasado, y en su calidad de presidente municipal electo, el originario de La Ventosa expuso ante el diputado Mauro Cruz Sánchez, presidente de la Comisión de Presupuesto del Congreso local, “temas de relevancia para que puedan ser considerados en el Presupuesto de Egresos 2019”.
En esa reunión, a la que asistieron otros presidentes municipales electos en el Istmo, Emilio Montero dijo que la prioridad para su administración era “atender los puntos críticos del drenaje dañado", pero a la fecha, el edil morenista solo ha podido dar algunos paliativos sin resolver de fondo la crisis sanitaria que enfrenta el municipio juchiteco.
Pide auxilio
Apenas le ha alcanzado a Montero Pérez para invertir 1.3 millones de pesos en el drenaje de una cuadra del callejón de Los Pescadores, considerada la zona mas crítica de la salida del drenaje a la superficie.
Emilio Montero se ha topado con pared, puesto que la promesa de campaña tiene un obstáculo: presupuesto insuficiente. Lo cual resulta una incongruencia, pues hace apenas un par de años ocupaba la secretaría municipal del Ayuntamiento juchiteco y conocía las cifras del presupuesto asignado a este municipio. Se entiende, entonces, que el edil debió realizar las valoraciones para hacer sus declaraciones en busca del voto ciudadano.
Juchitán recibe un monto de 82 millones de pesos, aproximadamente, para la realización de obra pública, pero al edil no le quedó más remedio que reconocer que ese recurso no es suficiente para rehabilitar el drenaje de la ciudad, y que es necesaria la intervención del gobierno del estado y de la Federación para obtener el recurso necesario para resolver el problema. Y es que tan solo para reparar el drenaje, se calcula que Juchitán requiere una inversión de 500 millones de pesos.
AMLO no le hace caso
En un intento por minimizar la molestia ciudadana por su falta de resolución, Emilio Montero ha declarado que ha solicitado la ayuda del Presidente, Andrés Manuel López Obrador para la rehabilitación de la red de drenaje; el Ejecutivo turnó el problema a Román Meyer Falcón, titular de la Sedatu, pero la dependencia federal no ha anunciado acción alguna para atender este problema; mientras, son los juchitecos quienes padecen la ineficacia de la administración municipal.
De su lado, el edil ha ofrecido solo paliativos, por alrededor de los 800 mil pesos en tres obras que no podrán conectarse a la red sin el peligro de que las aguas negara emerjan a la superficie.
Aunque el presidente municipal ha pedido paciencia a sus ciudadanos, el tiempo corre y la temporada de las lluvias se acerca, lo que afectará la red de drenaje y hará que las aguas negras salgan de las cañerías, lo que atizará el natural descontento social contra la nueva administración.