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Defrauda español en Chicapa de Castro, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

CHICAPA DE CASTRO, JUCHITÁN, Oaxaca.- Llegó al pueblo al tercer día del terremoto por un pedido de auxilio en las redes sociales de un habitante de esta agencia de Juchitán. Dijo llamarse Iván Mourris Collado, ser de España y representar a una fundación que ofrecía casas por 280 mil pesos.


Empresas y personas que dijeron representar empresas constructoras, aún no cumplen con la construcción de casas en el Istmo, luego de aceptar las tarjetas de 120 mil pesos del Fonden, y otras desaparecieron con los recursos entregados. Pero Ivan Mourris se quedó.


Chicapa de Castro es un pequeño pueblo zapoteco ubicado a 45 minutos de la cabecera de Juchitán.


El engaño


Recuerdan que se movía con altanería aún cuando comía en las casas de las personas que había dicho que apoyaría con una vivienda y les pedía cuotas para pagar a los futuros albañiles y peones que construirían las casas.


El “español” como lo conocían en este pueblo zapoteco, prometía que pronto se erigirían las casas, mientras los más esperanzados seguían manteniéndolo y entregándole materiales de construcción y otros objetos, que él aseguraba que serían destinados a la Fundación Iberoamericana de Auxilio Social.


Caso particular


A una viuda con dos hijos la alentó a tirar su casa, habría que aportar un poco de dinero porque la joven madre no había alcanzado a entregar las tarjetas Fonden, pues su casa no alcanzó a ser foliada.


Con su antiguo hogar convertido en un terreno baldío, la mujer debió rentar otra casa para vivir con sus hijos, debió vender tamales, tortas, tamales para contribuir a la Fundación, recurso que llegaba a las manos de Iván Morris.


A los desconfiados que le cuestionaban sobre la Fundación los trataba con molestia; él y la Fundación tenían el suficiente dinero para devolverles en cualquier momento.


Irascible, intratable, seguro de sí mismo, gastaba las tarjetas Fonden que le entregaban para comprar varillas, arenas y otros materiales y hasta una revolvedora, arrumbada desde hace meses en un patio baldío.


El español, aburrido de estar en el pueblo, se ausentaba por largas temporadas y sólo venía a captar las donaciones para la Fundación.


A casi 11 meses y luego de no ver “ni siquiera el trazo en los terrenos de una nueva casa”, las 15 personas de Chicapa de Castro le exigieron devolver los recursos.


Inmutable aseguró que su Fundación devolvería cada centavo, firmó un documento en donde se comprometía a resarcir todos los gastos. Los afectados realizaron al día siguiente la denuncia ante la Vicefiscalía con sede en Tehuantepec.


La Policía Federal llegó al segundo día, lo entrevistaron, dijo que estaba en la casa en donde lo tenían resguardado los 15 vecinos por su voluntad.


El suplicio


Los afectados se turnan para que no se fugue, se sientan con él en el patio contemplando su cinismo.


Las quince personas entre las que se encuentran campesinos, amas de casa, personas adultas mayores, esperan que llegue el dinero prometido de una Fundación que ya investigaron y no existe. No saben que harán si ese dinero no llega nunca.