El Sol de México
El mosquito Aedes aegypti utiliza el infrarrojo para detectar y alcanzar su objetivo de picar a seres humanos, según un estudio publicado en la revista Nature.
Ese mosquito es uno de los principales vectores de transmisión de virus como el dengue, la fiebre amarilla, el zika o el chikungunya y un daño colateral de su objetivo principal es alimentarse de sangre, preferiblemente humana.
Para lograrlo, integra simultáneamente varios métodos de detección, detalla el estudio realizado por investigadores de la universidad de California en Santa Bárbara.
El Aedes aegypti detecta primero la mínima fluctuación de dióxido de carbono (CO2) en el aire, provocada por la respiración de un ser humano. Esta detección se realiza a más de diez metros del sujeto.
Según los informes, este hecho "aumenta su actividad locomotora e incrementa su reactividad a otros estímulos provenientes del huésped", particularmente las señales olfativas propias del olor humano, detectables a una distancia de uno o dos metros.
Dado que el Aedes aegypti posee una "pobre agudeza visual" la eficacia de estas señales se ve disminuida por posibles corrientes de aire.
“El insecto sabe que está cerca de alcanzar su objetivo cuando se encuentra a menos de diez centímetros de la piel humana, ya que detecta la humedad y el calor”, se lee en el informe.