JUCHITÁN, Oaxaca.– En estas fechas baja la cantidad de pacientes en los Centros de Salud y en los hospitales públicos, debido a que la gente acude a las fiestas que se realizan en este mes, señaló el médico Diego Och, responsable del Centro de Salud de la colonia Colosio de esta ciudad.
Reveló que, en esta semana, donde todos los días hay velas, se notó más la baja en la demanda de atención médica, pues de 20 o 25 pacientes que se atendían diariamente, ahora han llegado cinco o seis.
Lamentó que muchos pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, presión alta, dejen sus tratamientos para poder consumir bebidas alcohólicas y comer en exceso, eso, dijo, provoca una descompensación con consecuencias posteriores.
“La cerveza es cebada, un carbohidrato que aumenta los niveles de glucosa, pues el carbohidrato es azúcar y si la consumimos, estamos aumentando los niveles de azúcar; y como trae alcohol aumenta también la presión arterial y si le sumamos la botana, que es también carbohidrato rico en grasa, todo eso altera los niveles de glucosa de los pacientes”.
Dijo que después, cuando estos pacientes llagan a consulta nuevamente, lo hacen con altos niveles de glucosa en la sangre y con presión alta.
En ese sentido, recomendó a las personas enfermas continuar con el tratamiento durante las fiestas, no dejar de tomar sus pastillas, aunque vayan a consumir cervezas.
“No lo recomiendo, pero si lo hacen deben de ser moderados y tener autocontrol, tanto para los alimentos como para las bebidas”, destacó el galeno.
Por otro lado, señaló que los pacientes se engañan ellos mismos al dejar sus tratamientos, ya que el médico se da cuenta con la prueba de hemoglobina glicosilada, que es un examen de sangre que mide el nivel promedio de glucosa o azúcar en la sangre durante los últimos seis meses.
“A esta prueba le llamamos el chismocito, nos dice cómo se ha portado el paciente en su control de la glucosa y ahí les caemos en la mentira”.
Al respecto dijo que, al paso de unos meses vienen las consecuencias, con la insuficiencia renal, retinopatía diabética (ceguera), infartos, embolias, y por falta de buena circulación, vienen las amputaciones de dedos o pies.