JUCHITÁN, Oaxaca.- No existen centros de atención a personas con tendencias al suicidio, tema en el que la región del Istmo de Tehuantepec reporta varios casos consumados este año, y que alcanza ya a las mujeres, por lo menos así lo reportan las autoridades y el archivo hemerográfico. Tan solo en lo que va de septiembre, se ha dado seguimiento a tres casos de suicidios en diferentes poblaciones.
La única esperanzaEn esta ciudad existe el Centro de Apoyo y Atención a la Mujer Istmeña (CAAMI) que es el único que tiene un servicio de ayuda telefónica para mujeres que sufren violencia; aquí, se ha detectado, cuando se les canaliza al servicio de ayuda psicológica, que varias de las víctimas de violencia han llegado a pensar en el suicidio como una forma de escape.
“En el proceso de entrevista nos vamos enterando que la violencia les genera un sentimiento de suicidio, como un escape, cuando no tienen una red de apoyo, no tienen la ayuda que deberían de tener, la orientación profesional; cuando llegan con nosotros muchas de las veces llegan quemadas, golpeadas, y con una consecuencia de un intento de suicidio”, explica Rogelia González Luis, fundadora del CAAMI.
La activista detalló que además de la violencia física, las mujeres llegan emocionalmente derrotadas y devaluadas “han sido humilladas, discriminadas, denigradas, que sienten que nadie las valora, que nadie las toma en cuenta y les brinda atención, que entonces dicen ‘mejor me mato’, se han cortado las venas y hacerse daño”.
Disfrazan feminicidioGonzález Luis acepta que ha habido casos de mujeres que se han suicidado pero aclaró que algunos han sido feminicidios “y que han aparentado que es un suicidio, que está ocurriendo con frecuencia: que las han encontrado ahorcadas o les ponen el arma aparentado un suicido y realmente las ultiman sus parejas”.
Puso como ejemplo el caso de Abigail que las autoridades municipales reportaron que había sido un suicidio en los separos de la cárcel municipal de Salina Cruz “y que no se mató, a ella la mataron”; y otros casos en donde los familiares no están de acuerdo con los dictámenes de homicidio y cuentan con pruebas que las parejas fueron las que las mataron haciendo aparentar un suicidio.
Lamentó que no haya un centro especializado que atienda a las mujeres y sus familias de los impactos derivados de un suicidio como los padres, los hijos que necesitan tomar atención psicológica.
Agregó que en la atención telefónica las 24 horas que brinda el CAAMI y la canalización a la atención psicológica han tenido muchos casos de mujeres con problemas psiquiátricos, que no pueden quedarse en sus refugios por los accidentes que pudieran ocurrir, además de que los reglamentos internos de estos centros los prohíben.
“Nosotras trabajamos con un especialista en psiquiatría que es un servicio particular, ahí se canalizan para que se puedan contener y tener un tratamiento que permita disminuir el nivel de estrés y angustia que traen ya que vienen totalmente desequilibradas emocionalmente”.
En el caso de las mujeres con problemas psiquiátricos que tienen intentos de suicidio y que intenten dañar a familiares, dijo que en el Istmo no se tiene un espacio para atenderlas salvo con privados; en este rubro, la activista recordó el caso de la madre que aparentemente mató a sus tres hijos e intentó suicidarse en Chicapa de Castro, que es atendida en un centro psiquiátrico en la capital del estado.
“En ese caso no podemos asegurar que haya sido la señora que mató a sus hijos, la justicia la toma a ella como culpable, el shock que tuvo ella al encontrar a sus hijos o atentar contra sus hijos -no sabemos- entró en shock psiquiátrico que la dejó en ese estado”.
EL APUNTESe tiene el registro de 19 casos de suicidios, y tres intentos, en lo que va del año. Los municipios de Juchitán, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec y Matías Romero donde más hechos se han consumado durante el año 2022.