JUCHITÁN, Oaxaca.- Tres migrantes fallecidos y 19 más que resultaron heridos fuel el saldo del trágico accidente ocurrido la madrugada de este jueves, en la carretera Panamericana a la altura de la comunidad de Cazadero Arriba, en el municipio de Santo Domingo Ingenio.
De acuerdo con versiones de los propios migrantes, se trató de un vehículo compacto que arrolló a un grupo de personas que venían rezagadas.
En el lugar quedaron los cuerpos de un adulto y una menor, padre 31 años y su hija de 8 años de edad, de origen nicaragüense, quienes viajaban en una bicicleta, además de los lesionados que horas después fueron auxiliados.
Cuatro de los lesionados fueron trasladados al hospital civil de Ciudad Ixtepec y 15 más al hospital general “Dr. Macedonio Benítez Fuentes” de Juchitán, donde horas más tarde se reportó el fallecimiento de una persona del sexo femenino de 55 años, de origen ecuatoriano.
Alrededor de la una de la madrugada, la caravana de migrante había salido de Santiago Niltepec, con el propósito de avanzar hacia la comunidad de La Venta, en el municipio juchiteco.
Dos horas después de haber iniciado la marcha, cuando transitaban a la altura de la población de Cazadero Arriba, sobrevino la tragedia. Solo se escucharon gritos, llantos; mientras que un grupo de migrantes pudo detener al conductor de la unidad, para luego entregarlo a la Policía Estatal.
“Fue un carro que pasó como loco y levantó como 16 personas. Hubo cuatro muertos, niños adultos y entre los heridos mi hermano, está muy grave, le abrieron la cabeza […] fue como a las 3 de la mañana. Mi hermano tirado, los heridos, muertos todos. Por favor que colaboren para llevarlo al menos a la Ciudad de México. Él no tiene una moneda ni para comer, colabórennos por favor con él”, dijo angustiada Claudia, una migrante colombiana.
Según los familiares de las víctimas, la caravana iba a salir a las 3 de la mañana; sin embargo, adelantaron la salida, debido a que se sintieron amenazados por la presencia de personas que merodeaban el campo de béisbol, donde ellos descansaban.
Mientras los cuerpos de las víctimas eran levantados y después de algunas horas, la caravana compuesta por unas 600 personas, llegó a la comunidad de La Venta, donde descansarán, y donde también reciben atención médica de la organización Médicos Sin Frontera.