TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Al presidir la misa de ordenación diaconal, Crispín Ojeda Márquez, Obispo de la Diócesis de Tehuantepec, se dirigió a los jóvenes seminaristas para recordarles que son la esperanza de la iglesia.
Reconoció que los jóvenes de las nuevas generaciones son capaces de enfrentar los nuevos restos, no solo por el número que representan o su fuerza física, sino por sus valores e espiritualidad que los impulsa a participar en la vida congregacional.
Cuando se trata de ser solidario con los necesitados o responder al llamado de Dios para sacerdotes en sus iglesias, allí están. Y es que, no es fácil tomar la decisión de seguir al Señor Jesús como sacerdotes. Actualmente hay siete seminaristas que se preparan.
En su mensaje el Obispo se dirigió a los seminaristas de la Diócesis de Tehuantepec para decirles que son valientes porque la palabra de Dios permanece en ellos.
Durante la ordenación diaconal de César Giovanni Montes Tapia el Obispo se refirió a él como un joven seminarista al que Dios lo ha elegido no por sus aptitudes y capacidades, sino por la gracia de Dios.
Ojeda Márquez también habló de la importancia del diaconado, aclaró que es un servicio al ministerio al que Dios ha llamado a ejercer, y recordó al joven a mantener una vida de oración como parte central del servicio.
El protocolo de ordenación del nuevo diacono de la diócesis de Tehuantepec empezó en la iglesia del barrio San Sebastián, como punto de concentración de sacerdotes, laicos, religiosas y devotos católicos.
Acto seguido, la comunidad católica salió de la iglesia de San Sebastián en una procesión hasta la parroquia El Sagrario, donde se llevó a cabo el ritual de ordenación del seminarista Giovanni Montes.