TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Devotos católicos celebran por tradición la Natividad Excelsa de la virgen María; esta costumbre se mantiene a través de las generaciones, y los pobladores lo celebran con mucho júbilo y devoción.
El 8 de septiembre es la fiesta en honor a la Natividad Excelsa, patrona del barrio Laborío, en la que se recuerda el día del nacimiento de la Virgen María, y se abre el año litúrgico bizantino, afirma el historiador local Mario Mecott.
Añadió que la fiesta en honor a la Natividad Excelsa es una de las costumbres que datan de tiempos antiguos. Para los pobladores son días de algarabía y convivencia con el pueblo.
La celebración tiene importancia únicamente para los católicos, pues además de darle gracias a la imagen, los asistentes retoman el traje de enagua para la celebración religiosa, una costumbre que se ha perdido, expresó el historiador.
En el 2019 el barrio dejó de festejar a su santa patrona, pues cuando estaban por iniciar la celebración fue interrumpida por un terremoto. Y desde el 2022 a la fecha el barrio empezó a celebrar con mayor devoción.
Los evangelios no registran el nacimiento de María, sin embargo, por tradición oral que ha trascendido por varias generaciones, la comunidad católica lo festeja desde muy temprano con las tradicionales mañanitas y posteriormente, una verbena popular el 8 de septiembre de cada año.
De acuerdo con la iglesia católica, la fiesta a la Natividad Excelsa de María empezó a celebrarse en el oriente desde el siglo V, mientras que en occidente hasta el siglo VII. En Roma, la fiesta incluía una procesión en la que se iban recitando las letanías a la virgen y concluir en la Basílica de Santa María Mayor.