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Agradecen fieles a la virgen de Guadalupe en el Istmo

Foto(s): Cortesía
Ángel Mendoza

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Al interior de la capilla El Sagrario, Don Fermín Cruz inclina su cabeza, traza una cruz vertical con su mano derecha y luego pide le pasen una veladora por todo su cuerpo, posteriormente la enciende y la deja frente al altar de la virgen de Guadalupe. 

Don Fermín asegura haber cumplido con la tradición, aunque para él es más que eso, le guarda un profundo cariño a la guadalupana, a quien acude cada vez que está en una situación difícil. 

A pesar de los tiempos difíciles, debido a la crisis económica en la que vivimos, este 12 de diciembre se conmemoró una de las celebraciones más importantes de la iglesia católica y de las más tradicionales en todo México: el día de la Virgen de Guadalupe. Y en Tehuantepec no fue la excepción, aunque la celebración no fue tan concurrida como en otros años. 

A diferencia de otros años, este 2022 no llegó mucha gente a los altares en Tehuantepec, aunque si la suficiente como para mantener "viva" esta añeja tradición de venerar a la imagen guadalupana. 

Para algunos devotos, la crisis que vive el país actualmente les ha limitado pero no les ha impedido dejar atrás sus creencias y su demostración de fe. 

El patio central, donde se encuentra la iglesia de Santo Domingo Guzmán, principal recinto religioso de la orden domínica y sede de la Diócesis de Tehuantepec, no tuvo una elevada concurrencia de visitantes. Los puestos de comida, antojitos y venta de recuerdos lucieron semivacíos. 

Según la tradición, entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531 la Virgen se apareció en el cerro del Tepeyac a Juan Diego, un indígena vecino de Cuautitlán. 

Fueron cuatro las apariciones de la virgen. En las dos primeras, le pidió a Juan Diego que informara al obispo de México, Juan de Zumárraga, que quería que le construyera una iglesia en el lugar de las apariciones para que ella se convirtiera en patrona de los novohispanos y su intermediaria ante Dios. 

Juan de Zumárraga no creyó, así que le pidió una prueba de lo que decía. La virgen mandó a Juan Diego a que en la parte alta del cerro del Tepeyac cortara rosas de Castilla para que se las llevara al obispo. 

Dice la tradición que es hasta la quinta aparición, cuando la virgen María hace su primer milagro curando al tío de Juan Diego. Desde allí, Zumárraga se convence, además también por la imagen estampada en la túnica del indio de Cuautitlán. 

 

EN SALINA CRUZ Muestran devoción a la morenita del Tepeyac

Alfonso Tapia Barrita

SALINA CRUZ,, Oaxaca.- Salinacrúcences de todas las edades revivieron ayer los festejos para la virgen de Guadalupe, después de dos años de pandemia. Desde la madrugada del mismo 12 de diciembre en que se dejaron escuchar las  mañanitas y cohetones en su honor en diversos puntos de la ciudad.

Rufina Fernández, vecina de Santa Rosa, como fiel guadalupana acudió desde temprana hora a escuchar misa en la parroquia de la Santa Cruz y a cumplir con su promesa. La mujer llegó ataviada a la usanza indígena para rendir homenaje a la imagen. 

Por su parte, los locatarios del mercado Ignacio Zaragoza, detallo Oswaldo Castillo, puesto que año con año le llevan las mañanitas a la madre de Jesucristo cuyo altar está al interior de la nave principal, está vez no fue la excepción, por lo que no faltó la música del mariachi que se dejó escuchar hasta en las afueras del mercado central.

Anely Robles, vecina de la colonia San Pablo, señaló que la devoción por la virgen de Guadalupe la llevó a realizar el festejo con un pequeño convite en su honor, ya que en su domicilio lo mismo sus padres y demás familiares cada año le piden por su salud por lo que no escatimaron en invitar a amistades y conocidos primero al rezo y posteriormente a un festejo que llevaron a cabo en el mismo lugar, explicó la joven.