JUCHITÁN, Oaxaca.- Las expendedoras de comidas, conocidas también como fonderas, serán reubicadas en la parte sur del palacio municipal, toda vez que el espacio que hoy ocupan, la calle 5 de Septiembre, requiere ser desalojado debido al avance de las obras en el primer cuadro de la ciudad.
La representante de 18 mujeres cocineras, Griselda Martínez, reveló a su salida de una reunión con autoridades de la Secretaría de Desarrollo Territorial (Sedatu) y del gobierno local, que en un par de semanas podrían estar ocupando este nuevo espacio, que fuera el que originalmente usaban, hasta antes del sismo del 2017.
“Nos han traído del tingo al tango, de aquí por allá; pero al fin creo que hemos logrado algo, regresar a nuestro lugar. Creo que en unos quince días ya estaremos ahí”.
Aseguró que existe el compromiso de las autoridades locales, que les ayudarán acondicionando el espacio, colocando el piso, techo y dispensadores de agua, así como drenaje donde descarguen sus desechos.
Dijo que las casetas que hasta el día de hoy han estado utilizando, serán desmanteladas para reutilizar el material en el nuevo lugar, donde se construirán sus nuevos locales.
“Ahorita nos ha estado yendo mal, la venta ha sido muy poca, porque nos tienen encerradas debido a las obras del parque central. Ya tenemos dos meses que estamos sufriendo así”.
En ese sentido, señaló que debido a la crisis por la falta de ventas, algunas de sus compañeras han tenido que cerrar sus comedores, ya que invierten pero no se está vendiendo.
Por otro lado; las autoridades locales confirmaron que en esta misma semana, arrancarán con el acondicionamiento del espacio, donde serán reubicadas las fonderas, una vez que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), responsable de la reconstrucción del palacio municipal, les autorizó su uso.
Se trata del ala sur del histórico edificio, que colapsó con el terremoto del 7 de septiembre de 2017, y que aún no cuenta, para este año, con una asignación de recursos para su recuperación.