SANTA MARÍA NATIVITAS COATLÁN, Tehuantepec.- El suelo de Nativitas Coatlán se hunde. La comunidad pide a los gobiernos de los tres órdenes atención a las familias afectadas por los deslizamientos que ha generado esta temporada de lluvias.
Los pobladores prevén que el suelo seguirá compactándose con las lluvias y provocará mas hundimientos que traerán nuevas afectaciones a otras viviendas. Cuando la lluvia es excesiva es cuando suceden más los deslizamientos del suelo, afectando los hogares y tal parece que las afectaciones van a ser mayores, afirmó Rómulo Victoriano Desales, Coordinador de la región mixe del Consejo Estatal de Derecho Indígena y Afroamericano de Oaxaca.
Comenta que en el 2001 Protección Civil estatal realizó un estudio del subsuelo con un grupo de profesionales, geólogos e ingeniero civil; en el dictamen propusieron la reubicación de los habitantes porque el pueblo está asentado sobre una falla geológica.
Rómulo Victoriano expuso que en aquél entonces, siendo secretario del Comisariado de Bienes Comunales, se realizaron varios recorridos de campo para localizar lugares donde posiblemente se reubicaría el pueblo de Coatlán-mixe, pero no hubo eco con el gobierno del estado y el acuerdo quedó sin efecto.
Refiere que en el 2011, gracias a la Coordinadora Mixe Zapoteca, en una manifestación en la Cámara de Diputados federal se exigió que el poco recurso que el gobierno había destinado se entregara a las familias que habían sido afectadas totalmente en sus viviendas, pero solo se beneficiaron ocho familias.
Agrega que para “colmo ningún diputado oaxaqueño los atendió, fue una de diputada federal de Puebla quien los recibió, luego de dos días de permanecer en la Cámara de Diputados”.
La comunidad no sabía que se había destinado algún recurso para Coatlán; posteriormente, la diputada poblana les informó que existía ese recurso, por lo que exigieron que si no es para la totalidad de los afectados, iniciara las construcciones de manera gradual, expresó.
A pesar de que el delegado regional de Protección Civil del Istmo, Eugenio Echazerreta siguió insistiendo en la reubicación no consiguió una respuesta favorable, dijo Victoriano Desales. Desde hace más de 20 años no se ha atendido el caso, y lo más grave es que los postes de luz se han asentado demasiado y los cables podrían romperse en cualquier momento poniendo en peligro a las personas que transitan por las calles de la comunidad, principalmente los niños que van a la escuela, argumenta el Coordinador de la región mixe del Consejo Estatal de Derecho Indígena y Afroamericano de Oaxaca.
Una solución planteada por ingenieros civiles es la construcción de canales para desazolvar las aguas pluviales, ya que estás se introducen en las grietas y provocan el deslizamiento. El derrumbe más grande se localiza a 150 metros de la entrada a la población, pero se extiende a lo largo 300 metros o más, dentro del mismo pueblo. Cada vez que la lluvia se vuelve intensa se agrieta el suelo.
Así también, con el sismo del 2017 hubo una grieta de aproximadamente 200 metros, donde no había afectado, sin embargo, el derrumbe avanza más cada año y por el momento, no tenemos ninguna información de la autoridad local o de alguna instancia de gobierno sobre la atención de estos acontecimientos, precisó.
Rómulo Victoriano espera que las autoridades municipales retomen o actualicen los estudios realizados para poder exigir al gobierno entrante que destine equipos profesionales para atender el problema que causa este fenómeno. Además, añadió, urge que la CFE remueva los postes, incluyendo los cables de alta tensión, pues pueden romperse en cualquier momento.