JUCHITÁN, Oaxaca.- Para la arquitecta y restauradora Sofía Musalem, es imprescindible mantener los edificios históricos de la ciudad como el Palacio Municipal "que nos da identidad y es lo tangible de nuestra joven historia que no supera los 150 años" -en el caso del palacio municipal-. “Nos van a dejar sin ciudad”, advirtió, ante lo inminente de las demoliciones del edificio de los Símbolos Patrios y otros inmuebles históricos.
Dijo que no basta que los dictámenes de Protección Civil digan que el edificio está colapsado y esté susceptible a derrumbarse, se debe anteponer el valor que representa como imagen de la ciudad. “Cuando me dicen que el palacio está viejo, ¿viejo? Si apenas rebasa los 100 años, hay otras ciudades de Europa que tienen más siglos de historia, en Polonia por ejemplo cuando terminó la guerra se dedicaron a levantar su ciudad y volvieron a mantenerla como estaba cientos de años antes”.
Sí a la reconstrucción
Dijo que los escasos monumentos históricos de la ciudad deben reconstruirse y remodelarse respetando su diseño original, dijo que los dictámenes de protección son fríos, no toman en cuenta el valor que representa los edificios históricos para un pueblo, para su identidad como ciudad y como parte de sus raíces.
Cuando a la exrestauradora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se le dice que algunas voces quieren que se demuela y en su lugar se erija un memorial en honor a los muertos en el terremoto se horroriza: “tal vez lo estoy viendo desde mi punto de vista como restauradora, pero el palacio no debe derrumbarse, se puede reconstruir”.
Dijo que a principios de los setenta, cuando se quemó el viejo mercado, había voces que exigían la destrucción de palacio por viejo, dijo que tuvo la oportunidad al trabajar en el INAH y se le encargó un proyecto de integral urbano de la ciudad, y afortunadamente en esa ocasión no demolió el inmueble.
Con la ayuda del más famoso arquitecto de Juchitán, Lorenzo Carrasco, que construyó la embajada de México en Japón, entre otros grandes edificios, se encargó de trazar el proyecto urbano que contemplaba cuatro mercados y abrir una segunda entrada a la ciudad cuando tenía una sola, además de la construcción de museos.
El proyecto fue rechazado por parte de la población y quisieron que se erigiera un nuevo mercado en el mismo lugar, lo que dio lugar a la construcción “de ese horrible mercado”. Sólo se logró abrir otra nueva entrada que es la calle 2 de noviembre y la creación de la Casa de la Cultura de Juchitán, la cual se encargó de remodelar y adecuar para que funcionara como espacio del cultura, la que fue inaugurada por el presidente Luis Echeverría Álvarez.
Señaló que los muros del palacio son grandes y no debió haber caído esa parte que se derrumbó, pero debido el descuido de las autoridades hacia el edificio como el que sobre éste se encimara parte del mercado y no le dieran mantenimiento ni el cuidado de expertos hizo que colapsara.
Sofía Musalem dijo que debido a que el Ayuntamiento no tiene o no aplica una norma de construcción, existen casas de varios pisos en el centro, y que muchas de esas casas se encuentren colapsadas, destruidas o gravemente dañadas.