JUCHITÁN, Oaxaca. - Luego de que los sectores restaurantero y hotelero se vieran obligados a establecer medidas preventivas para evitar la propagación del coronavirus (COVID-19), tal y como lo recomendó la Secretaría de Salud, sus efectos negativos han comenzado afectar seriamente a los empresarios.
Para los hoteles, la emergencia sanitaria provocó una reducción en la ocupación que ha caído hasta en un 80 %, lo que coloca a los empresarios en una situación sumamente critica, reveló el responsable del Hotel La Mansión, Pedro Morales.
Dijo que, para el caso de la región del Istmo, los hoteles suelen ser ocupados en su gran mayoría por trabajadores de las empresas establecidas en la zona; pero al no haber muchas actividades y el cierre de algunas empresas, hubo muchas cancelaciones.
“Le han pedido mucho a la gente a que permanezca en su casa y al no haber trabajo no hay afluencia de huéspedes ni comensales en nuestro restaurante. Por eso estamos vendiendo alimentos con entrega a domicilio”.
La recomendación de evitar el contacto físico y permanecer en casa, está llevando a varios restaurantes de la ciudad a cerrar sus puertas, aunque eso no significa que dejen de dar servicio, ya que algunos han optado por hacer envíos a domicilio.
El restaurante La Oaxaqueña, un lugar donde se disfruta de la cocina tradicional, no ha cerrado sus puertas por completo y si se encuentran ofreciendo sus productos en espacios más abiertos -respetando la Sana Distancia- y comida para llevar a domicilio.
“No hay comensales, nos estamos sosteniendo con nuestros ahorritos; ahora sí que uno está sosteniendo el negocio”, señaló preocupada Eira Zepeda Santiago, propietaria de este comedor que abrió sus puertas hace 50 años.