JUCHITÁN, Oaxaca.- Tras varios días de dimes y diretes, las fonderas y las garnacheras llegaron al acuerdo de compartir el espacio de venta, con lo que dieron por terminado con el conflicto, que los llevó a confrontarse.
Desde el pasado lunes, luego de varias pláticas con las autoridades locales, las garnacheras, seis en total, comenzaron a realizar sus ventas en el espacio rehabilitado temporalmente, que ocupan las fonderas.
El acuerdo establece que el horario de venta de las fonderas será desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde; mientras que el horario de las garnacheras será a partir de las 13:00 horas, una de la tarde, con la opción de permanecer toda la noche.
El espacio habilitado temporalmente corresponde a la parte sur del palacio municipal, colapsado por el sismo del 2017, que aún no se ha terminado de reconstruir, debido a la federación, no ha liberado más recursos del Plan Nacional de Reconstrucción (PNR).
Mejoraron las ventasCon esta reubicación de las fonderas, aseguran que sus ventas han mejorado sustancialmente, en más del 100 por ciento, debido a que es el espacio que tradicionalmente utilizaban, hasta antes del terremoto y la gente ya las tiene ubicadas.
“La verdad nos está yendo mucho mejor en este lugar; todas las compañeras fonderas están contentas pues sus ventas han mejorado desde que nos pasamos para acá”, reveló Griselda Martínez.
Indicó que antes, cuando se encontraban en la calle 5 de Septiembre, era muy poca venta, que a veces las desanimaba a seguir atendiendo sus puestos, pues había días que les sobraba comida, a pesar de que preparaban poca.
“En aquel lugar preparaba un kilo de arroz, acá preparo tres kilos y todo se acaba; lo mismo pasa con el caldo de pollo, allá hacía dos kilos, ahora acá hago seis; de mondongo hago hasta nueve kilos”.
Entusiasmada, dijo que las mujeres cocineras esperan que las ventas sigan así, y mejores aún más en la próxima temporada vacacional de fin de año.
“Acá vamos a estar para atender a todas la gente que llegue a visitarnos”.