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Tehuantepec redujo su actividad comercial en un 60 por ciento por COVID-19

Foto(s): Cortesía
Redacción

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- En lo que va de la contingencia sanitaria por COVID-19, Tehuantepec redujo su actividad comercial en un 60 por ciento y la reactivación económica todavía se ve lejos.

 

Todas las áreas económicas son afectadas

 

 

La ocupación hotelera está en un 10 por ciento. Las ventas de las micro y pequeñas empresas se han desplomado hasta en un 70 por ciento. El comercio enfocado a la canasta básica todavía no recobra la movilidad de antes, sus ventas han caído en un 40 por ciento. 

 

 

El filtro sanitario instalado en el principal acceso a la ciudad de Tehuantepec redujo la presencia de ciudadanos. Las únicas personas que ingresan van a comprar alimentos. 

 

 

Desde julio todo el sector comercial abrió sus puertas, excepto los bares y cantinas que permanecen todavía cerrados, aunque algunos operan en la clandestinidad con la complicidad de las autoridades locales. 

 

 

El mercado "Jesús Carranza" presenta poca actividad comercial y los establecimientos más frecuentados por los consumidores son los de venta de comida y productos perecederos.

 

 

Se desploman ventas de ropa y calzado

 

 

Los negocios de ropa y calzado registran bajas ventas, lo que ha obligado a sus propietarios al cierre temporal.

 

 

Según el secretario general de la Unión de Locatarios del mercado "Jesús Carranza", Floriberto Hernández, las ventas han sido regulares, y la gente sigue llegando a comprar, pero no como antes.

 

 

La pandemia provocada por la COVID-19 mantiene a la población un poco desconcertada.

 

 

El mercado central se va quedando vacío

 

 

El mercado central redujo su actividad comercial. Los comerciantes cada vez venden menos ante la poca afluencia de consumidores, en obediencia a las disposiciones de salud y las restricciones obligatorias de las autoridades. 

 

 

La calle Juana C. Romero y la avenida Ferrocarril, de las más transitadas, se aprecian ahora al menos con ocho establecimientos sobre todo de ropa y comida que no han vuelto a abrir sus puertas, mientras que los pocos que sí lo hicieron carecen de clientes. 

 

 

Las papelerías permanecen cerradas desde hace varios meses, debido a las pocas ventas registradas a raíz de la pandemia. Decenas de comercios con este giro no han vuelto a abrir sus puertas. la situación para ellos se complica.

 

 

En otros años, por estas fechas los padres de familia empezaban a surtir la lista de útiles escolares de sus hijos. Pero ahora, todo es incierto y no hay indicios de cuándo se reactivará la economía de este sector, afirmó Gregorio Díaz, comerciante papelero.

 

 

En el caso de la papelería de la familia Ortiz, la cual se encuentra en medio de dos escuelas, la Benito Juárez y la Juana C. Romero, no ha abierto desde hace semanas. El negocio cerró semanas después de que se declarara la emergencia sanitaria en el Istmo, pues antes de que se suspendieran las clases, las ventas eran buenas. 

 

 

Hoteles y restaurantes, los primeros afectados 

 

 

El empresario Rafael Flores señaló que los hoteles y restaurantes fueron los primeros que se vieron afectados por la ausencia de huéspedes y comensales.

 

 

Desde hace más de cuatro meses enfrentan una de las peores crisis económicas, ya que sólo registran el 10 por ciento de ocupación hotelera, mientras que negocios de alimentos se han adaptado a las redes sociales para sobrevivir. 

 

 

Los negocios de diferentes giros que permanecen abiertos ven reducidos sus ingresos por las bajas ventas, mientras que para los que cerraron las pérdidas han sido totales.

 

 

Sin control de pandemia, la crisis seguirá

 

 

Las cámaras empresariales y organizaciones de comerciantes, aseguraron que todavía no hay control de la epidemia por COVID-19, y mientras esto siga así, la economía no se recuperará pronto, principalmente para las micros y pequeñas empresas. 

 

 

Al menos un 20 por ciento de los negocios asentados en el primer cuadro de la ciudad, entre las que se encuentran tiendas de ropa, papelerías y de venta de alimentos, entre otros, todavía no logran abrir sus puertas.