Tapanatepec enfrenta riesgo de inseguridad; trantan de inhibir delitos | NVI Istmo Pasar al contenido principal
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Foto(s): Cortesía

Tapanatepec enfrenta riesgo de inseguridad; trantan de inhibir delitos

Amando Orozco

JUCHITÁN, Oaxaca.- Las autoridades de San Pedro de Tapanatepec en coordinación con la Guardia Nacional (GN), tratan de contener la comisión de delitos del orden común, donde se han visto inmiscuidos migrantes que han estado llegando a la población.

El presidente municipal, Huberto López Parrazales, aseguró que ya se están tomando todas las medidas para ofrecer mayor seguridad a la población, así como a los visitantes, principalmente a los comerciantes.
Y es que el pasado jueves, la policía municipal llevó a cabo la detención de dos personas, una de origen nicaragüense y otro venezolano, por haber sustraído sin pagar, productos de una farmacia, ubicada en el centro de la ciudad.

Los dos detenidos fueron puestos a disposición de las autoridades de migración, quienes se hicieron cargo de los dos jóvenes, que al parecer se encontraban bajo los influjos del alcohol, al momento de cometer el hurto.

En ese sentido, López Parrazales señaló que ya se realizan más rondines de vigilancia en esa comunidad ubicada al oriente de la región, y aseguró que no ha habido asaltos a transeúntes, pues se han reforzado todas las medidas de seguridad.

A mediados de agosto, las autoridades locales establecieron la prohibición para la venta de alcohol a los migrantes para evitar complicaciones como la que ocurrió, cuando cuatro hondureños, bebieron y golpearon al dueño de un bar, para después huir del pueblo.

"A veces cuando estas personas están en estado alcohólico suelen cometer este tipo de ilícitos; por eso la prohibición de venta de alcohol”, señaló el munícipe.

Sobre este tema, el presidente municipal fue claro en reiterar que habrá sanciones fuertes a las personas que sean sorprendidas vendiéndoles bebidas embriagantes a los migrantes.

Esto debido, a que hay personas de la comunidad que compran cervezas y se las llevan a vender a los migrantes, pues estos no pueden hacerlo directamente, ya que los dueños de los depósitos, bares y cantinas, lo tienen prohibido.