Las altas temperaturas que llegan hasta los 40 grados afecta a gran parte de la región del istmo, según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Ayer lunes, desde muy temprano, el termómetro marcaba 35 grados y 45 grados de sensación térmica. Esta situación ha provocado el exceso de consumo de líquidos en los ciudadanos con el fin de mantenerse hidratado.
El doctor Francisco Salud, de la Villa de San Blas Atempa, afirmó que el verano suele ser la temporada más esperada por los vacacionistas, pero los días de alta temperatura y humedad pueden ser un gran riesgo para la salud.
Exponerse mucho tiempo al sol, a las altas temperaturas o a la realización de un esfuerzo físico intenso en ambientes calurosos, muy húmedos o con poca ventilación, puede provocar un golpe de calor, con consecuencias fatales.
Ante esa situación, el cuerpo sufre importantes pérdidas de agua y tiene dificultades para regular la temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración, produciéndose, como consecuencia, un aumento de la temperatura corporal.
Cuando se prevén olas de calor por las altas temperaturas, es importante mantener una dieta equilibrada en vegetales, frutas y verduras; además, se debe beber suficiente agua en las principales comidas, pues ayuda en la absorción de los nutrientes y en proveer las vitaminas necesarias para el buen funcionamiento del organismo, y así, rehidratarse y recuperar el agua perdida durante el día.
En circunstancias normales, llegamos a perder hasta 2 litros y medio de agua al día por la sudoración. Esta cantidad puede incrementarse con las altas temperaturas, por ello, en situaciones de calor, es importante beber suficiente agua durante el día de forma constante, y sin esperar a tener sed, pues esta sensación es un síntoma de alerta de nuestro organismo para indicarnos que la deshidratación ha comenzado.