Mariana Saynes Bósquez
SALINA CRUZ, Oaxaca.- En menos de 24 horas, entre el dos y el tres de febrero, cinco mujeres han sido asesinadas en la región del Istmo de Tehuantepec.
Se trata de dos agresiones múltiples, una registrada la noche del miércoles con saldo de tres personas muertas y otra perpetrada la mañana de este jueves con saldo de tres víctimas mortales, todas mujeres.
En ambos casos se da cuenta de ataques directos con armas de alto poder, de acuerdo con el reporte policiaco.
En los dos sucesos surgieron versiones sobre más víctimas, sin que esto haya sido confirmado por las autoridades.
El primer multihomicidio se registró la noche del miércoles. Reyna y sus hijos, un varón y una mujer jóvenes de 19 años, fueron ultimados al interior de su domicilio en la Novena Sección de Juchitán.
En tanto, al clarear el día este jueves, se registró la segunda agresión en la Séptima Sección de Juchitán. Tres mujeres, una menor de edad entre ellas, fueron acribilladas al interior de su domicilio.
El municipio juchiteco encabeza la fatal estadística, al concentrar casi el 80 por ciento del total de feminicidios registrados en los primeros meses del 2022 y superó ya a Santa María Petapa como el más violento, al alcanzar la cifra de 12 ejecuciones, 10 de las cuales fueron consumadas en tres ataques directos. El primero cometido el 12 de enero con saldo de cuatro víctimas, un menor de edad entre ellas.
Con estas cifras, el Istmo de Tehuantepec destaca a nivel estatal al situarse entre los primeros lugares de la estadística sangrienta. En ocho de los feminicidios registrados hasta ahora en esta región se ha confirmado que se utilizaron armas de fuego, y una de las víctimas se encontraba embarazada.
Robos y agresiones
Desde hace varios meses, el municipio de Juchitán se encuentra inmerso en una ola delictiva que incluye la irrupción de grupos criminales fuertemente armados en los domicilios, para perpetrar robos, pero en al menos cuatro ocasiones durante los últimos meses algunas familias han perdido a un ser querido en medio de estas agresiones.
Hacia finales de diciembre, el asesinato de Ángela causó pesar entre un sector de la comunidad juchiteca. Sujetos se introdujeron en su domicilio de la Segunda Sección y le arrebataron la vida con disparos en el pecho, antes y tras oponerse al robo, los criminales ataron una soga al cuello de la mujer. De acuerdo con los familiares, los delincuentes se llevaron dinero, alhajas y otros objetos de valor.
Semanas antes, en la misma Segunda Sección, un vecino de Ángela fue agredido tras un asalto a su domicilio. Los robos a casas-habitación y establecimientos comerciales se dispararon en Juchitán y cada vez se cometen con mayor violencia. Por la forma de operar, elementos de las corporaciones de seguridad presumen que en la ciudad zapoteca operan dos o tres bandas dedicadas a los asaltos y robos a casa-habitación.
Los crímenes permanecen en la impunidad.