Juchitán, Oax.– Este fin de semana cumplieron dos meses desde que las clases en la comunidad de Pueblo Viejo, agencia del municipio de San Dionisio del Mar, fueron suspendidas por un grupo de personas, afines al ex agente municipal, Noé Rivera Gallegos.
A pesar de que el actual agente municipal constitucional, Jesús Gallegos Ojeda, busca apaciguar la tensión política en esta comunidad ikoots, los allegados a este personaje continúan creando un clima de inestabilidad, para que las clases no se reanuden.
Se trata de unos 40 alumnos del Centro de Educación Inicial Indígena y de la primaria bilingüe El Porvenir, que están sin clases, y sin que los padres de familia puedan hacer algo por sus hijos, a quienes se les están violando sus derechos, por un reducido grupo de personas.
Rivera Gallegos y sus aliados tienen un control absoluto en la comunidad, donde se les acusa de diversas acciones, como la interrupción del suministro de agua potable a quienes no simpatizan con ellos, la aplicación de tarifas excesivas en el transporte a los que no comparten su ideología, amenazas de despojo de tierras y viviendas, y el control de los bienes de la agencia, como la lancha, vehículo, incluyendo la tienda Diconsa, que la administra como propiedad privada.
Ante esta situación, el actual agente municipal Jesús Gallegos Ojeda, volvió a hacer un llamado a las instituciones gubernamentales para que no se involucren en este conflicto y se dé una pronta solución.
De igual forma, exhortó a la Sección 22 de la CNTE, a intervenir para solucionar este problema y convocó a la comunidad a no caer en provocaciones, buscando la paz y el bienestar de la Isla Pueblo Viejo.