SALINA CRUZ, Oaxaca.- Diversos sectores coinciden en señalar que Salina Cruz vive una de sus peores épocas. No solo por la pandemia que ha golpeado con fuerza a la población porteña, sino por el escaso trabajo de la actual administración municipal en materia de mejoramiento urbano y prestación de servicios básicos, de sus principales obligaciones de acuerdo con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Particulares y colectivos dan cuenta del estado deplorable en el que se encuentran las vialidades, el crecimiento acelerado del comercio informal y la consecuente invasión de espacios públicos, el limitado servicio de recolección de basura, la falta de alumbrado público en diferentes colonias y la falta de sensibilidad del primer concejal para enfrentar algunas situaciones del orden administrativo y político. En este rubro destacan el constante enfrentamiento entre el presidente municipal y los trabajadores municipales.
Salinacrucenses han señalado en reiteradas ocasiones lo que consideran falta de compromiso de Juan Carlos Atecas Altamirano en su papel de administrador y gestor de los recursos públicos y la correcta distribución y aplicación de éstos.
Pendientes
La asesora jurídica de la Coordinadora de Colonias Unidas (CCU-COCEI) de esta ciudad, Isabel Galeana Campos, expuso que la de Atecas Altamirano se erige como una mala administración municipal y aclaró que esta condición no es privativa de este trienio, sino que Salina Cruz arrastra malos gobiernos desde hace algunos años, quienes, dijo, han hecho a un lado su responsabilidad de servir con oportunidad y eficiencia.
La mujer abundó que las principales vialidades se han desmoronado a causa de las intensas lluvias y la falta de mantenimiento preventivo. Se han impulsado campañas de bacheo que, lejos de mejorar las condiciones, las han deteriorado porque solo significan un parche que se deslava con las precipitaciones.
Otro tema sensible es el del alumbrado público, el cual está vinculado con la percepción de seguridad. En Salina Cruz, calles, avenidas, la propia Carretera Transístmica y áreas de esparcimiento carecen de iluminación y constituyen un peligro para los peatones, sostuvo.
Salina Cruz también padece por la falta de agua potable. Éste es uno de los aspectos más importantes y más ahora con la pandemia de COVID-19 que nos indican a cada rato que nos lavemos las manos, dijo la mujer.
En este rubro, la luchadora social recordó que durante la administración de Rodolfo León Aragón se adquirieron cuatro pozos con una inversión de poco más de 40 millones de pesos, los cuales todavía no funcionan "y por lo cual en una mesa de trabajo que tengamos más adelante ahondaremos por la transparencia de la ejecución de los recursos por parte del CEA y Conagua", aclaró.
Empujón vecinal
La mujer refirió que han sido múltiples las gestiones vecinales y las cuales dieron pie a la construcción de los tanques en la colonia Morelos y San Pablo, así como a la ampliación de la red de distribución de agua potable entre otros trabajos, porque de lo contrario no tendríamos el vital líquido en varias de las colonias populares, aseguró la abogada.
Además, subrayó, urge modernizar y ampliar el drenaje del centro de la ciudad, y de algunas colonias como la Carlos G. Flores y la ampliación, donde prácticamente son los únicos asentamientos que cuentan con un cárcamo para que más adelante traten las aguas negras, pero que desafortunadamente la Planta Tratadora de Aguas Residuales no funciona.
La activista hizo patente el reclamo popular de resolver lo de la clausura del basurero municipal a cielo abierto que nadie se ha atrevido a atender hasta ahora, del cual al igual que otros municipios no hay un relleno sanitario a pesar de que hay tantas técnicas y tecnologías para tratar los desechos, que no es posible que no se le meta mano a ese proyecto.
"No es posible que tengamos vialidades llenas de agujeros... que los automovilistas tengan que estar sorteando toda clase de hoyancos y que los camellones y cunetas estén anegadas de basura porque la autoridad no se pone a hacer su trabajo".
Isabel Galeana Campos
CCU-COCEI